sábado, 5 de julio de 2014

El país de los Simpson

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario El País nos trae un justo reconocimiento a la labor de los dobladores de los Simpson. Con el título "El trabajo oculto de ‘Los Simpson’"* nos informa del premio ATRAE a los responsables del doblaje de la serie más longeva de la Televisión. Algunos han visto a Homer Simpson más que a su propio padre. El diario recoge las impresiones sobre lo que ha sido la tarea estos años de duro trabajo y el origen de algunas de las frases más famosas de la serie, como el "¡multiplícate por cero!", de Bart. Ana María Simón Rius, adaptadora y directora del doblaje, y María José Aguirre de Cárcer, traductora, han merecido premios por su labor de décadas al frente de los Simpson, serie que han convertido en un hito en la historia de la televisión en España, tal como lo ha sido en el mundo. Ellas presumen de que el doblaje español está considerado como el mejor (por la propia Fox) y el alemán, dicen con malicia contagiada, el peor. Enhorabuena al trabajo bien hecho.

Tras leer el artículo, por curiosidad, pulso sobre uno de los enlaces del texto y me encuentro en el "histórico" de los artículos sobre Los Simpson en El País. La curiosidad me lleva a irlos repasando. Al poco descubro que en aquella relación de cuatro páginas de títulos de artículos está la historia de los Simpson, pero también la nuestra, la de nuestro tiempo. Nadie ha quedado indiferente ante la familia, ante esta familia. Se nos han hecho tan naturales a base de cotidianeidad y repeticiones que los Simpson nos han adiestrado en su humor e iconoclastia. Pero eso no ha sido sino tras una labor dura que el propio historial de El País refleja en su hemeroteca virtual perfectamente ordenada gracias a su etiquetado temático. Allí está parte de la historia de los Simpson o, para ser más preciso, nuestra recepción de ellos.
Los Simpson han obligado a dividirse al mundo en dos facciones: quienes los admiran y aquellos que los prohíben, denigran o persiguen. Por un lado están los premios y los artículos de ensayistas, escritores, etc., que los utilizan como ejemplo y con cuyo humor sintonizan identificándose con cualquiera de sus personajes —en Los Simpson hay para todos—; por el otro, está una larga lista de enemigos, censores y condenadores oficiales, personas, dirigentes y regímenes enteros que consideran a la serie como la encarnación del diablo, la degeneración familiar o las dos cosas a la vez.

Si la grandeza de las personas, dijo alguien, se mide por el tamaño y número de sus enemigos, Los Simpson son los héroes de un desembarco en Normandía, tomando la cabeza de playa de la intransigencia ellos solos, a golpe de patinete, toque de saxofón, chupetazo limpio, lata de cerveza lanzada con tino y disparo de rulos. Los Simpson han sido una Guerra Mundial. Y la han ganado.
Me lanzo a la aventura de recorrer los artículos acumulados, descubriendo quiénes han sido (y son) algunos de sus enemigos principales. Y la lista es realmente impresionante. Darse un paseo por la historia de los Simpson resulta muy ilustrativo.
En julio de 1990, Albert Montagut, desde Washington, nos avisaba en las páginas del periódico con un artículo titulado "'Los Picapiedra' de los noventa llegan a España"**. TVE estaba a punto, nos decía, de comprar los derechos para emitir la serie, de la que señalaba su éxito en los Estados Unidos. Pronto descubrirían los españoles que los primitivos Picapiedra se quedarían en nada ante unos auténticos "cavernícolas" culturales como los Simpson. El choque fue brutal porque no había práctica de enfrentarse a un tipo de serie como aquella, una serie que hacía reír a los niños y escandalizarse a los adultos, que fueron poco a poco aceptando su iconoclastia (los que lo hicieron). Los Simpson han sido una terapia a través del humor para curarse del mal de la seriedad excesiva. Todo el mundo se ha visto puesto a prueba, por una cosa u otra, porque no creo que hayan dejado títere con cabeza a lo largo de su historia.
Tres años después de su estreno en TVE, El País recogía el azaroso recorrido de la serie por horarios y días:

Bautizados en Estados Unidos como Los Picapiedra de los noventa, los Simpsons han tenido, desde su estreno, hace más de tres años, un itinerario irregular en Televisión Española La cadena estatal ha cambiado permanentemente su día y hora de emisión, e incluso, en ocasiones, llegó a suspender temporalmente su difusión. A pesar de tratarse de una serie de dibujos animados, el descaro de un mocoso malcriado como Bart, el primogénito de la familia, llevó a los directivos de la cadena a mantener siempre su emisión en La 2.Los Simpsons son feos, gangosos y tienen la piel amarilla. Homer, zafio e indolente es el patriarca. Marge, su esposa, sólo destaca por su asombroso peinado, el más alto y encrespado del pueblo. Sus hijos son muy diferentes. Bart es una explosiva mezcla de ángel y de demonio; Lisa es el genio de la familia, y Maggie sólo se comunica con un chupete. "Las impertinencias de los Simpsons vuelven a La 2 en 26 nuevos episodios" (11/02/1994) ***


Ese mismo año, 1994, la serie pasaba a Antena 3, que reponía los episodios y hacía el negocio de su vida acogiendo a la familia en sus horarios.
Si iniciamos un recorrido desde ese lejano 1990-91 en el que aparecieron por nuestras páginas y pantallas, podemos ver muchas cosas interesantes pues los Simpson nos pusieron a prueba a todos.
La primera noticia que tenemos nos llega ya en ese mismo año, 1991:

La serie Los Simpsons ha sido declarada no apta para niños en Costa Rica porque "representa los valores más nocivos de la sociedad". La Comisión de Control de Espectáculos ha ordenado su emisión en horario nocturno. "Censura a los Simpsons" (18/05/1991)****

Comenzaba así una larga lucha de la serie por las cadenas y países de todo el mundo. La cuestión de lo "infantil" de la serie ha sido una constante y ha servido de test por todas partes. La visión que cada uno tenga sobre lo que es adecuado o no para los niños es siempre, lógicamente, una cuestión candente y polémica. En España tampoco se perdió la ocasión de debatir la cuestión con los Simpson de fondo. Fue en 2009; no era la primera, desde luego:

La Asociación de Usuarios de la Comunicación ha remitido al Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid un informe alertando sobre la malsana influencia de algunas series televisivas en niños y adolescentes. Se han analizado 87 espacios emitidos durante ocho meses en horario de protección infantil. Una de las principales conclusiones es que "las series desautorizan a los padres y banalizan el sexo y la droga, sobre todo, el alcohol". En realidad están afirmando que esos espacios televisivos son un peligro social para todos los madrileños, no sólo para la infancia y la mocedad.
No se salva de la quema casi ninguna serie, desde Física o química hasta HKM. Incluso se llega a cuestionar al simpático Pocoyó porque da "una visión excesivamente autónoma de la infancia". Pero los principales dardos van contra Los Simpson, Padre de familia y American dad, tres renombrados productos de la factoría Fox que cuentan con multitud de seguidores de todas las generaciones, incluidas la niñez y las señoras de edad. "¿Quién teme a Homer Simpson?" (29/06/2009)*****


La protección de la infancia suele ser una preocupación principal de los que luego los encarcelan de adultos. En 2008, encontramos un artículo titulado "Dictadores", en los que se comentaban los problemas que la serie tenía en Venezuela y Argentina.

Ciertas cosas son comprensibles. Lo de Venezuela con Los vigilantes de la playa, por ejemplo. Los mandados de Hugo Chávez han ordenado a una televisión privada que suspenda las emisiones de Los Simpson porque "atentan contra la formación integral de niños, niñas y adolescentes"; dicho y hecho, los dibujos satíricos han sido sustituidos por Los vigilantes de la playa, una serie mucho más educativa e integral, sobre todo para los adolescentes en plena verbena de hormonas.
[...] Si Chávez dice que no hay que ver Los Simpson tendrá sus buenas razones técnicas. Leo que a un diputado peronista argentino, Lorenzo Pepe, tampoco le gustan Los Simpson. Ha pedido que se tomen medidas contra un episodio en el que llaman "dictador" a Juan Domingo Perón, supongo que por delito de pleonasmo. Decir "Perón dictador" es como decir "cadáver difunto": una repetición fea y boba, potencialmente perniciosa para el estilo literario de la audiencia. "Dictadores" (16/04/2008)******


Es lógico que algunos regímenes se sientan más contentos con series en las que musculosos y estilizadas bañistas vigilen a todos para que nadie se nos ahogue en un descuido, que con series en las que la autoridad brilla por su ausencia o es reflejada de forma irónica. La lucha de los Simpson contra dictadores locales ha tenido reciprocidad por la obsesión que los dictadores han tenido siempre con los Simpson. La familia tiene una larga y honrosa lista de declarados enemigos acumulados durante estas décadas de emisión, de Erdogan al régimen iraní, muchos se han manifestado en contra o directamente han prohibido cualquier referencia a la serie, incluidos los muñecos. El País señalaba —en 2012— respecto a la prohibición iraní sobre los "juguetes Simpson":

"No queremos fomentar estos dibujos importando sus juguetes", ha explicado el secretario de política del Instituto para el Desarrollo Intelectual de la Infancia y los Adultos Jóvenes. Mohammad Hossein Farjoo no ha revelado los motivos concretos de la prohibición de los muñecos de Los Simpson, pero ha señalado que no se tolerará ningún muñeco cuyos genitales sean distinguibles ni muñecas de mujeres adultas. Tampoco se permiten juguetes con sonido o canciones pop occidentales, ni menaje que incluya recipientes utilizados para bebidas alcohólicas.
Las autoridades iraníes sí que permiten la venta de muñecos de Spider-Man o Superman porque "ayudan a los oprimidos tienen una actitud positiva". El instituto de Fajoo fue el encargado de anunciar en 1996 la prohibición de las Barbie porque las consideraba un "caballo de Troya" de la cultura occidental. Ahora reitera sus "efectos perjudiciales" y destaca que "promueve una cultura de la desnudez". "Tras convertirse en un símbolo para las mujeres estadounidenses, ha causado problemas como el abandono de la escuela por niñas tras ser ridiculizadas por sus compañeros por sus cuerpos, desnutrición e incluso suicidios", ha advertido Farjoo. La Policía informó en enero del cierre de decenas de jugueterías en las que se vendían estas muñecas.*******


Una vez más, aprendemos más de la mentalidad iraní con este tipo de cuestiones que de sus sonrisas y discursos. Son test sencillos de tolerancia que no tiene que redactar ningún experto en comunicación política y que nos dan la medida de la tolerancia.
Frente a las prohibiciones, están los grandes logros. El País nos ha informado de que Bart ha sido elegido el "personaje más importante" de la historia de la Televisión (no en la iraní) o que una parte muy elevada de la población norteamericana le gustaría tener como padre a Homer Simpson (tampoco en los patriarcados de Irán o Turquía y demás, donde sería inconcebible). Es el aspecto familiar en donde creo que está la parte fuerte de la serie. Una serie evolutiva habría sido complicada por la propia evolución de los personajes. Es su estatismo psicológico, lo estable de los propio conflictos y amores lo que le da su fuerza y resistencia. En 2007, en el artículo "Padres estúpidos", Fietta Jarque escribía:

Lo curioso en estas series de animación para adultos -y sobre todo adolescentes- es el esquema familiar. Se mantiene el núcleo tradicional, pero se subvierten los papeles. Un adagio del siglo XXI dice: las mujeres son los nuevos hombres, los niños son los nuevos adultos y los hombres son los nuevos niños. Se refiere al mundo real, aunque encaja bastante bien con los Simpson y los Griffin.
Son series en la estela de South Park, Beavis & Butthead, Padre made in USA o El rey de la colina, que parten de los guionistas de humor más crítico y demoledor realizado en Estados Unidos, herederos del cómic underground. Padre de familia parece un programa para tontos. Es para inconformistas, irrespetuosos. Para hijos listos capaces de querer a sus padres bobos. "Padres estúpidos" (4/04/2007)********


Puede que no le falte razón y que supongan el cambio de enfoque de unas perspectivas descendentes de las familias a otras ascendentes o, al menos, horizontales, lo que explicaría la ira de los regímenes patriarcales contra una serie como Los Simpson. Padre, Rey, Ayatola, delegados divinos, en última instancia, que mantienen el orden de la sociedad son objeto de crítica o sencillamente de otra forma de representación, como mostraría ese "padre ideal" encarnado por Homer Simpson en las encuestas.
Parece que la jerarquía católica se rindió ante los Simpson entendiendo que sus irreverencias tenían un sentido diferente al que algunos censores le querían dar con sus ataques. En uno de los artículos se señalaba que frente a todas las bromas e irreverencias, al final había que quedarse con que comen juntos y son una familia muy unida. En 2010, El País nos ofrecía el artículo "Bula papal para Homer":

La bula papal para los blasfemos y pecadores personajes ha llegado gracias al capítulo Padre, Hijo y Espíritu Invitado, en el que Homer y Marge Simpson deciden inscribir a su hijo Bart en una escuela católica. Claro que en otros episodios el padre había abrazado el islam y Lisa el budismo. Y en otra entrega, Bart pregunta si es cierto que la ciencia ha demostrado que la religión es un invento. Y a veces se duerme y ronca durante los sermones del reverendo Lovejoy y otras sencillamente no va a la iglesia porque hace frío. "Bula papal para Homer" (19/10/2010)*********


Al cumplirse los 20 años de su nacimiento El País escribía que "la serie aún levanta pasiones, pero cada vez menos ampollas" ("Los Simpson siguen bien vivos" 13/12/2009). Es ciertamente injusto porque ignora que ese levantar menos ampollas se fundamenta, en gran medida, en el efecto social que la propia serie ha realizado sobre la sociedad que la ve diariamente. Los Simpson son una escuela de tolerancia con la vacuna de la irreverencia. Pretender que se conviertan en escandalosos diariamente significaría algo muy mediático, pero poco sensato: dedicarse a escandalizar por escandalizar. Entiendo que es una práctica a la que algunos recurren para conseguir audiencias o lectores, pero creo que no es el camino de los Simpson especialmente porque sus propios creadores deben ser conscientes de lo que la serie ha supuesto de revolución allí donde se ha emitido.
Los Simpson siguen siendo las pirámides de la televisión y parte de la cultura del siglo XX. Lo extraordinario de su historia es que se ha hecho sobre la marcha y no con un plan preconcebido, por más que los dictadores o autócratas del mundo hayan visto una conspiración. Como arte popular, Los Simpson han acogido el mundo que les rodeaba dando respuesta de ingenio y arte.
Sin duda, son Historia, nuestra historia.



* "El trabajo oculto de ‘Los Simpson’" 04/07/2014 http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/16/television/1402929445_575220.html
** "'Los Picapiedra' de los noventa llegan a España" El País 29/07/1990 http://elpais.com/diario/1990/07/29/radiotv/649202402_850215.html
*** "Las impertinencias de los Simpsons vuelven a La 2 en 26 nuevos episodios" El país 11/02/1994 http://elpais.com/diario/1994/02/11/radiotv/760921222_850215.html
**** "Censura a Los Simpsons" El País 18/05/1991 http://elpais.com/diario/1991/05/18/radiotv/674517606_850215.html
***** "¿Quién teme a Homer Simpson?" El País 29/06/2009 http://elpais.com/diario/2009/06/29/madrid/1246274660_850215.html
****** "Dictadores" El País 16/04/2008  http://elpais.com/diario/2008/04/16/radiotv/1208296804_850215.html
******* "Irán no quiere muñecos de 'Los Simpson'" El País 6/02/2012 http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/06/television/1328530042_676972.html
******** "Padres estúpidos" El País 4//04/2007 http://elpais.com/diario/2007/04/04/radiotv/1175637604_850215.html
********* "Bula papal para Homer" El País 19/10/2010 http://elpais.com/diario/2010/10/19/radiotv/1287439204_850215.html











No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.