miércoles, 25 de junio de 2014

La escritura interrumpida o la danza de los halagos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer escribíamos sobre el unánime rechazo internacional a las condenas en Egipto de los periodistas de la cadena Al-Jazeera, la llegada de la tarde nos trae una novedad que ya no lo es tanto. Casi podríamos hablar irónicamente de "novedades en serie", es decir, cosas inesperadas que todos acabamos esperando. Me refiero, en este caso, al titular de Ahram Online anunciando el cese de la columna semanal del escritor egipcio Alaa Al-Aswany —el internacionalmente conocido autor de "El edificio Yacobián"— en el periódico Al-Masry Al-Youm.
La causa no puede ser más clara: ¿qué sentido tiene escribir si solo se pueden realizar halagos? Ahram Online recoge los tuits del escritor explicando su silencio:

Prominent Egyptian columnist and author Alaa El-Aswany said late on Monday he would be refraining from publishing his weekly column since "only one particular opinion is allowed nowadays."
"Dear readers, I have stopped writing in Al-Masry Al-Youm newspaper. Thank you for having read my weekly articles and, God willing, we will meet elsewhere," El-Aswany declared on his official Twitter account.
"Criticism and difference of opinion are no longer allowed," he added in another tweet, "Only praise, at the expense of the truth."
El-Aswany's decision perpetuates a discernible trend witnessing a number of dissenting voices falling into silence.*


El compromiso de Al-Aswany con la causa de la democracia es incuestionable y se enfrentó a todos los gobiernos, incluido el de Morsi en nombre de esa democracia que hoy no percibe o que entiende que no es posible entre los múltiples halagos con los que muchos compiten en baboso concurso.
Alaa Al-Aswany, además, ha sido de los intelectuales egipcios que ha salido al extranjero a defender la masiva protesta del pueblo egipcio contra la ocupación del Estado por los Hermanos Musulmanes. Al-Aswany tuvo la gallardía de defender la credibilidad de un "coup" —todavía se debate esto— dando la cara y explicando que Morsi se había resistido a aceptar las demandas mayoritarias de la calle, explicando que se había blindado con poderes superiores a los de Hosni Mubarak y que tenía en contra a todos los egipcios que aspiraban a cumplir los ideales de la Revolución de enero de 2011. Al-Aswany, como tantos otros, creyó en las palabras de los que decían que deseaban un futuro más libre para Egipto, sacudir la corrupción existente y devolver las instituciones al pueblo. Hoy, el escritor anuncia su ingreso en el silencio, preferible al halago que, como señala, se hace a expensas de la verdad.


El diario Ahram Online cita, junto al caso del humorista Bassem Youssef —ampliamente comentado aquí, que también escogió el silencio cerrando su programa ante las presiones— el caso del escritor Belal Fadl:

In February, established critical writer and novelist Belal Fadl discontinued his regular column in Al-Shorouk, accusing the newspaper of having censored his article.
Fadl wrote on Twitter at the time that no article of his had ever been banned under the rule of ousted long-time autocrat Hosni Mubarak, former military chief Hussein Tantawi or deposed Islamist president Mohamed Morsi. 
Al-Shorouk's editor-in-chief, Emad El-Din Hussein, denied however that any censorship had been exercised on Fadl or any other writer, claiming the article had been withdrawn from print for containing a factual error.*


Pero lo señalado en Ahram Online no es más que una pequeña parte. El Daily News Egypt nos trae más casos, esta vez del mundo de la televisión, vinculados también con el escritor Belal Fadl, guionista de una de las series que iban a ser estrellas en el Ramadán. Y se encuentra involucrado uno de los puntales de la defensa exterior del cambio del régimen islamista: el actor Amr Waked, uno de los más renombrados dentro y fuera de Egipto. El actor, conocido por su participación en la película Syriana (2005), del director Stephen Gaghan, con George Clooney, y en la más reciente La pesca del salmón en Yemen (2011). He visto a Waked en canales internacionales debatiendo, como hizo Alaa Al-Aswany, a brazo partido con periodistas hostiles, defendiendo al conjunto del pueblo egipcio frente a la Hermandad y señalando cómo se fue realizando el cerco islamista a las instituciones.


Amr Waked es uno de los protagonistas de la serie televisiva cancelada, escrita por Fadl. Daily News Egypt nos cuenta:

The TV series Ahl Iskendereya (The people of Alexandria), might be excluded from the race.
Al-Haya and Al-Mehwar, two private TV channels, banned the series Sunday, even after they aired promotions. The series, which portrays the story of a corrupt state security police officer before the 25 January Revolution, was previously rejected from being aired on public TV channels.
The decision “practically prevents the series from being shown this year”, wrote Belal Fadl, the series’ screenwriter, in a statement issued Sunday. The censorship situation is worse than “what happened even during the time of Hosni Mubarak”, he said. The series was banned though a private entity instead of government censorship institutions, a move he labelled a “persuasive ban”.**


Mostrar la brutalidad policial —casi un subgénero del cine egipcio de todas las épocas— se está convirtiendo en una actividad peligrosa y sometida a constante acoso y censura. Un ejemplo claro en el cine egipcio lo tenemos en una de las últimas películas del gran director egipcio Youssef Chahine, con un título premonitorio, "El caos" (Heya fawda 2007), la historia precisamente de un policía corrupto y matón, que les controla el barrio y acosa a Nour, una joven con la que está obsesionado.

El día 19 de junio, Ahram Online daba noticia de otro caso de censura. Este vez fue con el público sentado en la sala, durante un festival de cine, esperando ver el cortometraje de Aida El-Kashef 'Hadouta Men Safeeh' (A Tin Tale, 2011).

However, in the beginning of the evening, and to the audience’s surprise, Alia Ayman, the programme’s curator and one of the forces behind Zawya, announced that the film would not be screened. “We know 'A Tin Tale' was the first title on tonight’s programme and that many of you were looking forward to see it,” she said. “However, we regret to inform you that the film has not been passed by censorship authorities, and therefore we cannot screen it.”
The news was met by an animated murmur from the crowd.
“We cannot break the law, but we are totally against censorship and believe in your right to watch the film,” Ayman continued. “This is why we will be posting a (Vimeo) link to A Tin Tale on our Facebook page tonight, and it can be accessed by everyone.”
Ayman then handed the microphone to El-Kashef, who had been standing next to her as she made the announcement. El-Kashef assured the audience that the reasons the film had not been passed were not political.
“There’s just one curse word or two,” she said. “I think the state felt the need to protect your morals and delicate sensibilities,” she joked. *** 


El cortometraje, la historia de una muchacha a la que lanzan a la prostitución los abusadores que la rodean, familia y vecinos, tiene al igual que la serie cancelada para Ramadán, otro policía, que interroga a la joven demostrando poca sensibilidad, por a decir así.
El tradicional sentido del humor egipcio les permite ironizar sobre los motivos, como hace la directora del corto, la estupenda Aida El-Kashef. Lo singular del caso, como refiere la propia publicación, es que la película ya se ha exhibido sin problemas en 2012 en el Festival de Cortos y Documentales de Ismailía, con patrocinio del gobierno incluso. ¿Qué ha cambiado, entonces? ¿Molestan los juramentos? Evidentemente, no. Molesta que se muestre la imagen insensible y brutal de la Policía; molesta que después de tantos años de represiones y abusos, se cuestione ahora este tipo de personajes que Chahine, Fadl o Aida El-Kashef han retratado en sus filmes, o Al-Aswany en su obra literaria, que tampoco se olvida de la imagen de la represión policial en la vida egipcia, una constante en su historia reciente.


La retirada periodística de Alaa Al-Aswany es una muestra más del mismo problema: la adhesión intensa y excluyente, devota. Al-Aswany terminaba sus artículos periodísticos con una frase, siempre la misma: "¡La democracia es la solución!". Era su señal de identidad frente a los dos frases características de la historia de Egipto: "¡El islam es la solución!", característica de la Hermandad Musulmana desde sus orígenes, y "¡El Ejército es la solución!", invocada de forma práctica. Entre toques de oración y toques de queda, Egipto intenta avanzar entre tormentas periódicas de arena en las que lo único que cambia es la dirección del viento. No se nota mucha diferencia, porque ni los islamistas supieron gestionar la confianza del pueblo, ni los nuevos ocupantes —la democracia incomprendida— tampoco ha sido mucho más hábiles en la gestión de esa confianza, que hoy debe hacerse pública como alabanza.
Las voces más cualificadas se van acallando ante la vergüenza de la adulación y la tristeza que les da el silencio. Con cada voz que elige callar —con la de Bassem Youssef, Alaa Al-Aswany, Belal Fadl, Aida El-Kashef...— se muere un poco Egipto, que va quedando momificado.


Alaa Al-Aswany decide callarse porque no le merece la pena perder el tiempo con cánticos gozosos. "Criticism and difference of opinion are no longer allowed," [...] "Only praise, at the expense of the truth." Egipto sigue perdiendo en el silencio a sus mejores mentes, a las que necesita para salir de su propio estigma histórico.
En una entrevista con The New York Times, el escritor y guionista Belal Fadl señalaba el sentimiento que le embargaba después de haber caído en desgracia en su propio medio por criticar al poder: "Dancing over the corpses of adversaries does not build an advanced homeland"****. Y tenía toda la razón. No es el camino.



* "Egypt's Alaa El-Aswany to discontinue writing weekly column" Ahram Online 23/06/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/104617/Egypt/Politics-/Egypts-Alaa-ElAswany-to-discontinue-writing-weekly.aspx
** "Ramadan TV series: Political power and control" Daily News Egypt 24/06/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/06/24/ramadan-tv-series-political-power-control/
*** "A Tin Tale: Aida El-Kashef and Zawya challenge stereotypes and censorship" Ahram Online 19/06/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/06/24/ramadan-tv-series-political-power-control/
**** "A Voice of Dissent in Egypt Is Muffled, but Not Silent" The New York Times 2/05/2014
http://www.nytimes.com/2014/05/03/world/middleeast/an-egyptian-voice-of-dissent-is-muffled-but-not-silenced.html?_r=0





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