miércoles, 18 de junio de 2014

Crimen en la Ciudad de los Poetas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La querencia francesa por la filosofía hacía preguntarse en el mes de abril al diario Le Monde "Y a-t-il une « question rom »?"* y no simplemente "¿hay una 'cuestión francesa'?", que sería más apropiado. 
Pasados un par de meses y en plena euforia postelectoral de la ultraderecha racista y xenófoba de la familia Le Pen, el secuestro, tortura y linchamiento de un joven gitano, acusado de un robo, por un grupo de encapuchados que le dejaron abandonado en estado comatoso en el carrito de supermercado en la Ciudad de los Poetas, barrio situado en Pierrefitte-sur-Seine (en Seine-Saint-Denis), plantea esta "cuestión gitana" realmente como una "cuestión francesa". Abandonemos la especulación y vayamos a los datos inmediatos de la conciencia: ¿está el futuro europeo en la capucha, en los encapuchados? Lo que hay que debatir no es cómo "tratar a los gitanos" sino "cómo nos debemos comportar los europeos", en este caso, "franceses". Como europeos, todo lo que hacemos afecta a Europa; y como europeos también, todo lo que se hace en el resto de Europa nos afecta igualmente.
Preguntarse por una "cuestión gitana" es un ejercicio de cinismo notable, de intentar justificar, llevando al extremo de la segregación a un pueblo para encubrir el racismo propio bajo la culpabilidad innata del otro. Es sencillamente un ejemplo de reduccionismo político. ¿Hay también una "cuestión judía", como pensaba Hitler? Demasiado eufemismo.


La perspectiva de una Francia siniestra en un Europa siniestra es sobrecogedora. Francia siempre ha marcado tendencia. El comportamiento xenófobo se quitó su máscara inicialmente en la cuna de la Filosofía y el pensamiento racional que nos enorgullece, en la Grecia de la crisis económica. Allí comenzaron, con la crisis, la justificación política de los asaltos a inmigrantes, culpables ontológicos del "no ser", que es la base del racismo, el odio y la exclusión. Los gimnastas griegos de Amanecer Dorado comenzaron la celebración dionisiaca de la política con apaleamientos y demás formas de violencia que llevaron al encarcelamiento de algunos de sus líderes. Encontraron en la cárcel su ágora ideal.


Y ahora Francia. Ya no son los periféricos, sino los motoresFrance Info nos resume así el acontecimiento siguiendo las palabras de la Fiscalía:

Selon la procureure, Sylvie Moisson, il y a bien eu un cambriolage Cité des Poètes, à Pierrefitte-sur-Seine, le vendredi 13 juin, vers 20h-20h15. L’auteur du vol dans un appartement est alors mis en fuite par un très jeune témoin. Il en fait une description, pouvant correspondre à "un jeune qui est aussitôt pourchassé, enlevé, séquestré, battu et laissé pour mort, non loin du lieu de son enlèvement".
Il n’est pas précisé auprès de qui ce témoin, que l’on suppose un enfant, a fait cette description. 
Entre l’enlèvement de l’adolescent prénommé Darius et sa découverte, il y a eu une demande de rançon explique sylvie Moisson, uen demande qui a été effectuée auprès de sa famille, de 20h30 à 21h47. Si l’horaire est aussi précis, c'est que le propre téléphone portable de la victime a été utilisé par ses ravisseurs pour communiquer avec sa famille.
Selon la procureure, ce drame est "un acte de barbarie, un lynchage par un groupuscule d’individus". Le mobile est à chercher dans la vengeance privée, des représailles fondées sur "la rumeur", à propos de l’auteur. Les faits, dit-elle relève "du lynchage, de l’acte de barbarie."**


Los partidos políticos franceses han comenzado su ronda de lamentaciones. Las condenas, como país filosófico, se dividen al buscar el origen del acto. Como siempre, la cadena causal se ramifica en función del principio general del que se pretende que el crimen sea ejemplo. Nos dicen en Le Monde que "le FN et le PCF de Seine-Saint-Denis dénoncent le climat « délétère » qui s'est créé en France. Pour des raisons différentes."* Sí, sin duda el clima está envenenado, aunque las explicaciones sean diferentes.
Mientras que el Partido Comunista Francés lo ve como una manifestación de la xenofobia destapada tras las últimas elecciones europeas, el Frente Nacional de los Le Pen lo ven como una consecuencia lógica (¡oh, la lógica!) de la laxitud judicial y la violencia que se permite en las calles de la insegura Francia. Ya lo decían los viejo carteles de Le Pen, "La seguridad el primero de los derechos". Hoy y siempre se insistirá en ello:

De l'autre côté de l'échiquier politique, le député européen du FN Louis Alliot a expliqué l'usage de la force par les citoyens à cause du laxisme judiciaire. « Vous ne pouvez que condamner l'acte, ce n'est pas le problème. En même temps, vous apprenez qu'à Stains, quelqu'un a été tué par arme à feu. Qu'à Dunkerque, quelqu'un s'est fait poignarder dans la rue, etc. On vit dans une société de violence. Il est évident que le laxisme judiciaire, que la mauvaise politique répressive en France y est pour beaucoup. Les citoyens ont l'impression aujourd'hui de ne pas être défendus. Eh bien – et je le dis, c'est malheureux pour la démocratie et un danger pour la République – ils se défendent eux-mêmes », a développé le vice-président du Front national sur RMC.***


Terrible mezcla la de esta racionalidad exterminadora combinada con un nacionalismo de la sangre que siempre será inapelable juez sesgado y verdugo gozoso: el extranjero es el mal, los jueces laxos son el mal. Solo en la mano del que ama a Francia reside la verdadera justicia. Ya lo dijo Rousseau, quien sigue a su corazón no se engaña. Y el corazón tiene pasaporte y canta La Marsellesa con brío y emoción. Preocupante esta Francia sentimental.

El diputado Louis Alliot tendrá ocasión de repetir estas ideas desde su asiento del Parlamento europeo al que ha llegado gracias a los votos de los franceses amantes de su patria atacada y malgastada por los parásitos que vienen de fuera. Alliot se encudra entre los "moderados" del frente y su discurso asume el pasado colonial de Francia, por lo que considera que puede haber antiguos franceses, siempre y cuando se comporten como deben y sean minoritarios. Por eso su discurso es indirecto, al echar sobre los jueces la responsabilidad de la violencia, que implícitamente se asigna al extranjero aprovechando la corriente general.
Le Monde incluye también otras declaraciones:

Interrogé par Le Monde, le porte parole du collectif Romeurope, Laurent El-Ghozi, souhaite que cette affaire soit traitée comme les autres et non pas différemment puisque la victime est Rom : « Le communiqué de presse de l'Elysée participe de cette sur-stigmatisation. C'est en quelque sorte une discrimination positive, mais elle contribue à cette sur-stigmatisation. L'essentiel n'est pas que l'agressé soit Rom. Il ne faut pas traiter les choses différemment parce que c'est un Rom. S'il avait été Malien ou Breton, ça aurait été pareil. Il faut traiter ces affaires comme on traite l'ensemble des problèmes liés aux bidonvilles. »***


Es indudable, aunque le pese a Laurent El-Ghozi, que no se trata de un caso que pueda ser tratado como cualquier otro caso porque solo se le ha aplicado a un gitano. Y se ha hecho mediante la fórmula del linchamiento, que tampoco es una forma de violencia como otra cualquiera, sino como una pretendida forma de "justicia". También es indudable que se utilizará en los discursos de los políticos porque tiene un componente político. Tratar de asignarle un valor neutral no tiene sentido. No hay neutralidad posible; es un acto impregnado de valores, como lo era el linchamiento de un esclavo fugado en Alabama a manos de los encapuchados del Ku-Klux-Klan. El día en que cualquier ciudadano francés tenga el derecho a ser linchado por sus vecinos, entonces podrá reivindicarse la normalidad de la acción. Hasta entonces no podrá considerarse normal que te arranquen de tu casa delante de tu familia unos encapuchados, te torturen y te dejen abandonado en un carrito en estado crítico. La petición de una cantidad de dinero a la familia revela la verdadera catadura patriótica de los justicieros encapuchados.


La pregunta por el "ser de Europa" no debe excluir todas estas cuestiones, estas tensiones entre elementos que están en su raíz y afloran. Europa, como cada país, es un poder ser. El racismo es también Europa, pero una Europa de la que sería mejor prevenirse. ¿Es esta la versión de lo europeo que queremos ser? Europa ni está hecha ni se hace sola. Es y será siempre un esfuerzo constante que exigirá de nuestra voluntad manifiesta y activa.

El linchamiento del joven gitano rumano no es solo un crimen violento en una Francia violenta, como señalaba el vicepresidente frentista. Es un crimen racista en una Francia que ha votado en el paquete antieuropeísta del FN nacionalismo y xenofobia, aunque sea como voto de protesta contra otros partidos de los que se encuentra desengañada. Pero en política los votos no van con explicación ni matices. Votas al que votas y asumes el cien por cien de lo que dice, lo que ha hecho antes y todo lo que hará después en tu nombre e invocando tu deseo. Es así. Si Marine Le Pen hablaba en nombre de una Francia mítica, ahora lo hace desde la Francia de hoy, en su nombre, en el de sus votantes. Les guste o no. El Frente Nacional presume ya de ser el primer partido de Francia. Lo es.
A diferencia de otros crímenes violentos producidos en Francia en ese día en que se linchó al joven gitano, este fue cometido presumiblemente por personas que se consideran buenos franceses, ciudadanos que realizan el sacrificio honroso de corregir lo que anda mal en su amado país. Son los que se llaman a sí mismos "patriotas", como se llaman en Grecia, en Holanda, Finlandia, Reino Unido, España..., como se llamaron los nazis, también ciudadanos ejemplares. Ningún país está excluido del racismo, la xenofobia o cualquier otra forma de rechazo o discriminación. Francia está en el punto de mira, pero no cometamos el error de pensar que estamos libres de responsabilidad y sobre todo pensar que somos inmunes. El pecado de Francia es haber convertido al Frente Nacional en el partido mayoritario, no el de haber inventado el racismo, hijo de padre de diversos colores.


El virus de la xenofobia se agarra fácilmente si se relaja el mensaje. Son necesarias actitudes claras, mensajes directos para evitar encontrarse con el problema de frente, como Francia, Gracia u Holanda, que dan voces amplias a partidos xenófobos. El caso del joven gitano se puede agrupar con los insultos constantes recibidos por la ministra Taubira por el color de su piel o los insultos antisemitas que han proliferado en el último año. Todo forma parte del mismo estado anímico, del mismo clima social. Por eso hacen falta gestos claros y una parte de la sociedad francesa lleva tiempo advirtiéndolo, pero el racismo crece y la xenofobia se alimentan de energías variadas.
La Policía investiga. Nadie ha sido detenido todavía. La Ciudad de los Poetas sigue su vida. Malos tiempos para la lírica.



* "Y a-t-il une « question rom » ?" Le Monde 9/04/2014 http://www.lemonde.fr/culture/article/2014/04/09/y-a-t-il-une-question-rom_4398574_3246.html
** "Lynchage d’un jeune Rom : "Un acte de barbarie"" France Info 17/06/2014 http://www.franceinfo.fr/actu/faits-divers/article/lynchage-d-un-jeune-rom-un-acte-de-barbarie-504619
*** "Lynchage d'un jeune Rom : appel à cesser la « stigmatisation »" Le Monde 17/06/2014 http://www.lemonde.fr/societe/article/2014/06/17/le-monde-politique-et-associatif-indigne-par-le-lynchage-du-jeune-rom_4440064_3224.html









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