lunes, 7 de abril de 2014

El cine inacabado

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La BBC nos trae una curiosa relación en un artículo titulado "Las diez mejores películas que nunca se filmaron". La lista de "películas" que no consiguieron pasar de proyectos incluye títulos como la versión de "Una tragedia americana", la famosa novela de Theodor Dreiser, que quería realizar en los Estados Unidos Serguéi Eisenstein; un "Napoleón", de Stanley Kubrick; una versión de "En busca del tiempo perdido", que deseó hacer Luchino Visconti; y un "El corazón de las tinieblas" la novela de Joseph Conrad, deseada por Orson Welles, entre otras.
La lista de películas deseadas podría perfectamente ser superior a la de las ya realizadas, pues es probable que por cada proyecto que se realiza, se queden muchos otros en el tintero. Es casi una ironía hablar de las "mejores películas" si estas no han llegado a hacerse realidad. Como proyectos sin realizar, esas "películas" se encuentran en un indefinido estado de evaluación. ¿Quién sabe si estos extraordinarios proyectos no habrían hundido a sus directores? ¿Quién sabe si Stanley Kubrick no habría fracasado estrepitosamente con su "Napoleón" soñado, por ejemplo? En el caso de Orson Welles, se nos dice de su primer proyecto en el cine:

Para la primera película, Welles eligió adaptar la novela de Joseph Conrad "El corazón de las tinieblas". Welles se encargaría de interpretar a Marlow, el narrador.
La idea era utilizar una cámara subjetiva, donde el espectador vería las imágenes desde el punto de vista del narrador. Pero el proyecto resultó muy costoso en su planeación, así que el director decidió concentrarse en la otra película que podía hacer sin problemas: "Ciudadano Kane".*


La historia del cine, quizá la de todo arte, es también la de los proyectos que se quedan por el camino. ¿Quién sabe qué hubiera ocurrido con la carrera de Welles si en vez de rodar "Ciudadano Kane", hubiera realizado su proyecto inicial?
Materializar los sueños es la lucha cotidiana del artista; pasar del estado visionario al estado de obra sensible. Sueño, proyecto, obra es el recorrido. El cine es quizá uno de los campos en los que el deseo está más condicionado por elementos externos. Su carácter industrial y colectivo hace que cualquier proyecto tenga que pasar por el doble filtro de lo económico y de convencer a los demás de que se embarquen en el proyecto. Es difícil hacer una película solo y sin dinero. No sé si imposible, pero sí que es difícil.

En la lista de la BBC hay proyectos en distinto grado de concreción. Algunos se comenzaron a rodar y otros no pasaron del papel, como en el caso de "Una historia americana", de la que Eisenstein tenía ya el guión escrito cuando a su productor americano le pareció "deprimente, según afirma el artículo. También se quedó en papel la historia de David Lynch que había escrito para ser su segunda película tras "Eraserhead", una primera película que le costó seis años, subvenciones y sablazos a los amigos y familiares. A los productores les pareció con poco futuro el extraño proyecto que Lynch les propuso, "Ronnie Rocket", y realizó "El hombre elefante", que fue un gran éxito. El autor del artículo señala que la trama de "Ronnie Rocket" se fue filtrando en posteriores obras de Lynch.
En otros casos, como el "Don Quijote" de Orson Welles, la película se convirtió en un largo proceso, un penar inacabable sometido a todo tipo de problemas. Hay algo más que "un proyecto" en este caso; se filmaron muchas escenas, pero se quedó en el territorio de lo inacabado, finalmente montado por terceros para que aquel material acumulado durante años y visitas a España no se perdiera definitivamente.


Consideramos el arte por las obras que nos quedan. Evaluarlo por los proyectos que se han quedado en tierra es muy complicado, aunque podamos soñar con cómo hubieran sido esas películas de haberse rodado. No es mal ejercicio imaginativo, aunque no demasiado práctico.
Ocurre aquí lo del vaso medio lleno o medio vacío. Podemos lamentarnos por todo lo que se quedó por el camino o celebrar que echamos en falta esos proyectos porque sus autores nos han dejado muestras suficientes de su arte. No echaríamos de menos esos proyectos no natos si no valoráramos a los Welles, Hitchcock, Lynch, Kubrick, Eisenstein, etc., que la lista de la BBC nos recuerda.
Pero la lista también nos recuerda algo. Más importante que la relación de "las mejores películas que nunca se filmaron" es asegurarse que las "mejores películas que sí fueron filmadas" sean vistas por el público. Si dejamos de ver las que sí se hicieron, pronto dejarán de importarnos unas y otras. Solo lamentamos lo que no se hizo si somos capaces de valorar el legado que nos dejaron.
La historia del Arte es la de las obras realizadas. La historia de los artistas es tanto la de sus logros como la de sus frustraciones y luchas por sacar adelante proyectos. Sus fracasos son materiales importantes para sus éxitos. 



* "Las diez mejores películas que nunca se filmaron" BBC Mundo http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140403_grandes_peliculas_no_realizadas_finde_amv.shtml






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