viernes, 14 de marzo de 2014

La ceguera digital 2, la respuesta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace unos días señalábamos el despropósito que se estaba organizando por la iniciativa gubernamental de la exigencia a los agregadores de noticias, es decir, Google y demás, de cánones en favor de los productores de noticias [ver entrada]. Las medidas, señalábamos entonces, se podían volver contra ellos puesto que el efecto de la exposición a través de los agregadores era el aumento de los lectores y eso los editores lo convertían después en mejora de sus ingresos por publicidad.
La decisión, decíamos también, era sobre todo política. El gobierno le daba a los grupos editoriales que se consideran afectados lo que querían aunque eso acabara de hundirles.  Es un ejemplo más de que los que hunden el sector son los que toman las decisiones equivocadas año tras año y buscan el amparo de este tipo de medidas. Es el intento de ponerle puertas al campo y, sobre todo, una muestra del desconocimiento de los fundamentos básicos de la economía digital y del sistema mediático que ha generado lo que hacer ver el futuro del "negocio" en medidas de este tipo.
Ayer el diario 20 Minutos nos traía ya la noticia de la creación de una "Coalición Prointernet" que apoya lo contrario de lo propuesto por el gobierno y los editores de algunos grupos:

Coalición Prointernet considera que la iniciativa normativa del Gobierno sobre la LPI que pretende institucionalizar un canon digital en favor de determinados editores de prensa y restringir el derecho a la copia privada, va contra los fundamentos de Internet y del desarrollo del mundo digital. La Coalición Prointernet manifiesta su apoyo a la protección de los derechos de autor en Internet, pero cree que se necesita una reforma que permita además la creación de nuevos modelos de negocio y de gestión, teniendo en cuenta a Internet como elemento transformador de todas las actividades económicas. Coalición Prointernet promueve la innovación y aboga por la libertad de expresión, de empresa y de información en la Red; es partidaria de que los autores tengan libertad de elegir cómo y quién gestiona sus derechos, y considera que no ha de implantarse un nuevo canon digital exclusivo en favor de determinados editores de prensa.*


Evidentemente, la referencia a "determinados editores de prensa" es la que manifiesta el desacuerdo con una medida que obligue a todos a aceptar una medida que aparentemente beneficiará a unos pero que es seguro que perjudicará a todos.
Los miembros de la "Coalición Prointernet" están adaptados a un tipo de sistema en el que parten del "principio de red", que podríamos enunciar diciendo que el beneficio se obtiene de la fluidez y no de la cerca. Este principio considera que algo es más valioso cuanto más circula, mientras que otros lo invierten y piensan que el valor es una "esencia", algo dado. Es desconocer los principios de la economía digital y sus bases colaborativas y complementarias.
El principio de red se apoya en un segundo principio, el de la "visibilidad". El valor aumenta con la visibilidad y no con la exclusividad, como pretenden sus oponentes. Los agregadores dan más visibilidad y así aumentan el valor de aquello que se ve. Pretender cobrar a aquellos cuya función complementaria es hacer visibles lo que los demás producen es tener un sentido realmente pobre de los demás y demasiado elevado de uno mismo.


Los miembros de la "Coalición Prointernet" son conscientes de los beneficios que logran con la difusión de sus noticias, pues saben que en eso estriba la máxima dificultad en la red. La labor de los agregadores es competir entre ellos para conseguir más visibilidad para aquello que difunden. Por contra, para los editores que presumen del valor objetivo de sus productos, son ellos los que dan prestigio con su presencia a los agregadores y por eso deben ser compensados con un canon.
La creación de la "Coalición Prointernet" son medios pequeños y no tan pequeños, profesionales y empresas variadas que se han adaptado a la economía digital y buscan la eliminación de barreras como forma de garantizar sus propios flujos. Por supuesto, está Google. 20 Minutos, que es miembro fundador, nos da cuenta de los integrantes:

Entre las entidades fundadoras de Coalición Prointernet se encuentran la asociación de editores de prensa AEEPP, la Asociación Española de Economía Digital (ADigital), la Asociación de Internautas, Google, Menéame, Weblogs,  Hipertextual, Adslzone, los medios 20minutos.es y eldiario.es, así como profesionales de la comunicación del sector digital a título individual. Coalición Prointernet está abierta a adhesiones de cuantos compartan su ideario.*


La red es un valor en sí mismo y la red la integran todos los que están en ella. Algunos quieren tener privilegios cuando no han sido capaces de adaptarse, después de casi dos décadas.
Permitanme un ejemplo personal. Hace ya muchos años, a finales de los 90, la IBM España me pidió un artículo que titulé "Darwin y Kropotkin en la Red". En él señalaba la existencia de dos tendencias en la red, simbolizadas en dos evolucionistas con enfoques diferentes, el competitivo y el colaborativo. La petición del artículo tiene su historia y ocurrió tras un rifirrafe en la presentación de "InfoSociedad", publicación lanzada por IBM, El País Digital y Computer World. Me perdonarán que no lo cuente, porque otros lo hicieron desde fuera:

En la presentación también intervinieron Pedro Isabel, presidente en funciones de IBM España, el secretario general de Comunicaciones del Ministerio de Fomento, José Manuel Villar, y el vicedecano de Desarrollo Tecnológico de la Universidad Complutense de Madrid, Joaquín Aguirre. Villar dedicó toda su intervención a defender el incremento de las tarifas urbanas de Telefónica, y restó importancia al hecho de que la conexión a Internet pueda "aumentar más del 50% en hora punta".
Sin poder replicarle personalmente, porque el representante de Fomento abandonó la sala nada más terminar su intervención, Aguirre criticó duramente la postura de Villar porque "las modificaciones tarifarias pueden cortar gran parte del desarrollo tecnológico previsto en España".**


Traigo el ejemplo de lo que ocurrió como una muestra más de la falta de visión política del funcionamiento de la sociedad digital ya desde entonces. Lo que el Secretario General de Comunicaciones del Ministerio de Fomento vino a dejarnos caer en un insólito discurso fue lo que se dio en llamar entonces "el tarifazo", una subida brutal de las tarifas de conexión a la red en un momento en el que se estaba intentando desarrollar aplicaciones sociales en el mundo virtual. Defendió a capa y espada las subidas, señalando que no debían preocuparse las empresas, que ya buscarían las fórmulas adecuadas y que, según sus cálculos, la gente no debía estar conectada más allá de unos veinte minutos, tiempo suficiente para todo lo que hubiera que hacer. Escuchadas hoy estas manifestaciones nos mueven a la risa, pero escucharlas entonces, en mi caso —y no fui el único—, me causó una subida de la bilirrubina, que diría Juan Luis Guerra, además de un ataque beligerante de ironía frente al político huido, que salió corriendo tras su intervención alegando otras tareas. Sabía lo que le esperaba.
Traigo esto hoy para que veamos que nuestros políticos no suelen entender demasiado bien la red, sus fundamentos y consecuencias. Siguen sin entender que hay muchas cosas que funcionan de otra manera y que eso solo se comprende desde dentro, algo que no suelen practicar más allá de algún tuit. Si un Secretario de Estado de Comunicaciones es capaz de decir en público que una subida del ¡50%! de la tarifa telefónica en hora punta no tiene consecuencias en el desarrollo de la red, se puede decir cualquier cosa. Y es que, efectivamente, se puede decir cualquier cosa.


Las tonterías hoy son otras, pero no dejan de ser meteduras de pata garrafales con las que los que no son capaces de mantener en marcha sus negocios por sus errores acumulados tratan de salvar o de que les salven de su propio desastre. Sinceramente: creo que solo lo van a acelerar.
La postura de Google fue muy clara en su comunicado: los que no quieran ser agregados en sus servicios, que lo digan y quedarán fuera. Cuando noten los efectos de no conseguir ingresos por esa vía canónica y a la vez bajen sus ingresos porque los agregadores ya no les derivan millones de lectores, veremos en qué quedan estas alegrías de algunos.
La estrategia digital del periodismo (no solo de él) se basa en la concentración en un mundo disperso y cambiante, en lograr la "atención". Es en los puntos de concentración donde lo realizado, independientemente de su calidad, adquiere "valor" de red. Es la colaboración complementaria en el sistema lo que permite alcanzar la máxima eficacia. Si en vez de establecer una política de alianzas y buena vecindad con los que te complementan, pretendes enfrentarte a ellos, te vuelves más débil porque disminuyen tus capacidades de lograr esa visibilidad que logra la atención.
Esto es una medida política, periodística y empresarial poco sensata. Y algunos tratan de desmarcarse. El tiempo dirá.

* "Editores, medios, agregadores… fundan Coalición Prointernet" 20 minutos http://www.20minutos.es/noticia/2078337/0/editores-medios/fundan/coalicion-prointernet/

** "EL PAÍS Digital e IBM lanzan en Internet la revista InfoSociedad" El País Archivo 26/06/1998 http://elpais.com/diario/1998/06/26/sociedad/898812013_850215.html


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