martes, 7 de enero de 2014

La guerra de los montes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leo con gran preocupación el artículo sobre los peligros a los que estamos sometidos por la costumbre irresponsable extendida —según se nos explica— por el actor George Clooney: regalar cerdos vietnamitas. No sé cuántos amigos tiene usted con cerdos vietnamitas en casa, pero yo no conozco ninguno. Pero el problema está en cuanto dejas de tenerle ese cariño que te hace tenerle por compañía y lo lanzas a buscarse la vida por los caminos. A muchos les muestran y les encantan las fotos de chiquitito, pero cuando el animal pasa de los ochenta kilos, uno ya no quiere tener solo el cerdo de Clooney sino la casa con piscina que Cloony tiene para disfrutar de la compañía de su cerdo. Y eso resulta algo más caro.


El diario El Mundo lo incluye en el apartado o sección rotulado como "especies invasoras", algo que me parece profundamente injusto —son cerdos vietnamitas, no el vietkong— para calificar a los que son arrastrados desde sus países natales, arrancados de sus granjas para ser ofrecidos como mascotas a niños o a solteros de oro. 
Cuando los cerdos vietnamitas desarrollen una mayor inteligencia —alguna deben tener para que los regalen— escribirán la epopeya de sus orígenes señalando que unas especies invasoras llegaron, los esclavizaron y los llevaron más allá de sus tierras. No sé si que te secuestren y luego te abandonen en la naturaleza a tu suerte puede llamarse técnicamente una invasión. Pero así son las palabras: si hablas de especies abandonadas te recortan y si hablas de especies invasoras lo mismo te dan algo porque lo consideran un problema que afecta a los negocios del ramo, en este caso, del monte.
Yo creo que la especie "invasora" somos más bien los humanos, invasores por delegación, invasores innatos. Lo que ocurre es que lo llamamos "mercado". Tomamos al cerdo vietnamita y lo trasladamos allí donde nos es más rentable, hasta que deja de serlo o interfiere con otros negocios más o menos naturales, como ocurre ahora.
Señalan en el diario:

[...] los investigadores creen que ya podrían haberse producido cruzamientos de esta especie asiática con jabalíes que habitan en los montes españoles.
«La primera voz de alarma nos la dieron algunos cazadores y naturalistas», explica Miguel Delibes-Mateos, investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de Ciudad Real y coautor del trabajo. «Pero con el tiempo nos han ido llegando fotografías de monterías en las que se veía claramente que algunos de los jabalíes abatidos tenían características morfológicas intermedias entre el cerdo vietnamita y el jabalí», asegura Delibes-Mateos.*


La "voz de alarma" no es la voz de la naturaleza que tiende a estar más bien silenciosa e indiferente ante el espectáculo de la hibridación (o cualquier otro). En la naturaleza, por decirlo así, no hay denominación de origen y somos nosotros los que ponemos las barreras para evitar la hibridación y los que las buscamos cuando nos interesa para conseguir los cruces adecuados. En la naturaleza todo lo que puede reproducirse se reproduce porque es así como funciona.
El hecho de que el instituto del que sale el estudio se llame de "recursos cinegéticos" nos da cierta idea del enfoque teórico del problema. La cuestión no son los jabalíes o lo cerdos vietnamitas, la cuestión es la caz o si se prefiere el negocio de los "recursos cinegéticos". ¿Devaluarán nuestras monterías la existencia de jabalíes híbridos? ¿Pedirán rebajas los cazadores?


El artículo del diario El Mundo se cierra con la información sobre la distribución de los casos en España:

Desde que se produjo la primera noticia del avistamiento de un cerdo vietnamita en libertad en el año 2007, los casos se han ido extendiendo en número, y también geográficamente. Aunque los autores del estudio destacan que la abundancia de estos animales en la naturaleza aún es baja, preocupa comprobar en el trabajo que la distribución de los 42 casos encontrados afecta a todo el territorio español, desde Galicia hasta Cataluña y desde Andalucía a la cornisa cantábrica. De hecho, en algunos lugares la incidencia de casos llama la atención, como en la isla de Mallorca, donde se han documentado 16 casos. Según cuenta el propio autor de la investigación, Miguel Delibes-Mateos, algunas de las citas se han producido durante cacerías de jabalí. «Uno de los casos es el de un cazador al que le salió un cerdo vietnamita de un arbusto durante una montería. El animal estaba tan acostumbrado al ser humano que se dejó coger con la mano por el cazador», cuenta Delibes-Mateos.*

El énfasis puesto estos días en el cerdo vietnamita (La Vanguardia también le dedicó un artículo en diciembre) nos revela que hay movimientos económicos en los montes que nada tienen que ver con lo natural o no. Los montes son un gran negocio y los quieren limpios de bastardos vietnamitas o de cerdos que, lejos de hacer subir la adrenalina por el peligro, te viene a lamer la mano o a frotarse contigo para que les rasques la espalda donde les gusta.
Las disputas ya han comenzado porque el negocio es el negocio, pero el monte, presuntamente es de todos. Hace unos días el monte era protagonista. Se anunciaba su uso para monterías y los problemas y peligros que se plantean. El País recogía algunas voces que tienen parte en el conflicto que se avecina:

“Es un tema complejo. Me parece lógico que se intente evitar accidentes, pero cualquier cosa que impida el libre albedrío de otras actividades se tiene que consensuar. No se pueden tomar esas decisiones a escondidas”, dice Miquel Fortuny, vocal de la Sociedad Catalana de Micología. Manuel Vera, fundador de la Asociación Micológica Granadina, coincide en que compartir territorio con cazadores “entraña peligro”. “Pero los que usan escopetas, los que generan ese peligro, son ellos, no nosotros. Todos tenemos el mismo derecho a entrar en un monte público. Una cosa es comunicar que hay una cacería —nosotros ya procuraremos no entrar— y otra es prohibir el acceso y multar”, añade. Los cazadores, por su parte, recuerdan que ellos son los únicos que pagan por usar el monte.
César Acosta, portavoz de Seguridad Vial de la Real Federación Española de Ciclismo, considera que dar prioridad a un colectivo supone “hacer un uso privativo de algo que usamos todos”. Los usuarios de la bicicleta se verían afectados, afirma: “Yo puedo planificar un recorrido y tener que cambiar de ruta o no llevarlo a cabo”. Además, le preocupa un aspecto práctico: “¿Cómo se señaliza y se delimita esa actividad? ¿Cómo voy a saber yo cuando preparo una ruta que voy a pasar por una zona en la que hay una montería? Es muy complicado ponerle puertas al campo”, señala.
Una cacería autorizada en el parque nacional de Monfragüe (Cáceres) a principios de diciembre pasado evidenció la polémica que rodea la convivencia de los diferentes usuarios del monte. Tanto los hosteleros del parque como la organización conservacionista SEO/BirdLife criticaron que la cacería fuera autorizada un domingo de puente, una de las fechas en las que Monfragüe registra más visitantes.**

Recolectores de setas, senderistas, ciclistas, hoteleros, etc., deben retirarse —por la cuenta que les trae— de unos montes que serán destinados a la caza. Las críticas por haber organizado una montería en un puente evidencia el conflicto de intereses que se crea, pues es en esos días ya tienen cubierta la oferta de plazas y lo que piden es llenar más días los hoteles y la zona. Todos quieren ir en las mismas fechas, las festivas, unos a buscar setas, otros a montar en bici y otros a pegar tiros. El problema es que todos estos "usuarios del monte", como los llama El País, son compatibles menos la caza, que es un peligro para todos ellos y no se puede correr el riesgo de que te disparen por aquello de la "marca España", entre otras cosas.
Hace unos días, las televisiones nos mostraban que el futuro de nuestros faros era convertirse en pequeños hoteles con vistas al mar. Quizá podría hacerse lo mismo con las comisarías y con los hospitales si hay camas libres. Hay que tener un poco de cuidado con no confundirse, pero seguro que con atención se puede compaginar y autofinanciarse.
Veo en "Segunda mano" que hay 63 ofertas de particulares de cerdos vietnamitas a precios que oscilan entre los 20 euros y los 150. Algunos los regalan; hay grandes y pequeños. El cerdo vietnamita no es más que otra víctima de nuestra forma de hacer negocios. Ahora parece que molesta a otros negocios, los de los montes, donde seducen con su encanto oriental y sus malas artes a las hembras de jabalíes o se contonean delante de los machos libidinosamente con la intención de apoderarse de los montes.


Su drama, en el fondo, proviene de ser graciosos y de que a uno de ellos le hayan hecho unas fotos con George Clooney —casi todos los artículos que hablan de los cerdos vietnamitas comienzan hablando el Clooney— como colegas.
Leo en la revista TrofeoCaza a otro Delibes —Adolfo, esta vez—, como firma invitada. El artículo se titula "Un nuevo animal de montería" y nos da cuenta de la caza de algunos cerdos vietnamitas entre los jabalíes, a lo que se aludía en el artículo del diario El Mundo. Después de valorar los aspectos cinegéticos y ecológicos de la cuestión, concluye:

Según me cuenta uno de los asistentes a la cacería, el más grande de los cuatro de la foto era una hembra gestante de tres nuevos cerditos, lo que nos lleva a pensar en una perfecta adaptación al medio en el que viven.
Como curiosidad añadida, y según me dicen, una vez finalizada la montería los pequeños cerditos fueron muy valorados por los asistentes pensando en su aspecto gastronómico. Mi amigo tuvo suerte y resultó agraciado con uno de ellos. Pero según su relato, hizo dos intentos de comerlo antes de tirarlo entero debido a la extrema dureza de su carne.


No trae mucha cuenta ser animal de compañía de los humanos. Estés donde estés, allí o aquí, en casa o en el campo, formas parte de sus negocios y eso nunca acaba bien. Todo lo que no es Naturaleza es Mercado. En la primera tienes alguna oportunidad.

* "El riesgo de regalar cerdos vietnamitas" El Mundo http://www.elmundo.es/ciencia/2014/01/07/52caa37aca4741f37b8b456d.html

** "Prohibido pasar: zona de cacería" El País 3/01/2014 7/01/2014 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/03/actualidad/1388783376_054319.html
*** "Un nuevo animal de montería" TrofeoCaza.com 24/3/2013 http://www.trofeocaza.com/noticia/3872/Grandes-firmas/Un-nuevo-animal-de-monteria.html



 



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