domingo, 27 de octubre de 2013

Yo espié el móvil de Obama

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Creo que va siendo hora de que salga a la luz, que se sepa todo, todo. Estamos quedando como los tontos de la "Paz fría", que es el término técnico que se emplea cuando se espía a los amigos. Ni los alemanes, ni los franceses ni los italianos ni los británicos... Hemos sido nosotros —más en concreto yo— los que hemos espiado el móvil de Barack Obama. Los "periféricos" despistamos, pero disponemos de la tecnología. Para que luego digan..
Ya he metido la información sensible en la maleta y me he ido a Barajas a esperar el siguiente vuelo. Me han pedido que haga declaraciones, pero ya las haré cuando llegue a Moscú y esté en lugar seguro. Me llevo varias mudas por si me toca quedarme en la terminal, como a Snowden, una temporadita. A Putin se le está llenando Rusia de soplones y evasores fiscales y no sabes cuánto van a tardar en atenderte.
Ha dicho Obama que ellos espían porque pueden y que ahora lo harán porque quieren, que me parece un poco de chulería porque implica que te pueden desechar como a un trapo viejo, sin interés, pero que si te tienen en la lista te fastidias. Si no te espían, en cambio, es como si te hiciesen de menos. Hay gente que ya lo pone en el currículum: espiado entre 2008 y 2012 o hasta cuando sea. Tengo una amiga que me llama y me dice "te dejo porque he oído un ruido raro" y me cuelga. Yo no oigo nada, claro, pero es su forma de hacerse la interesante.


Yo lo hago también porque dispongo de la tecnología necesaria y no voy a dejar de usarla porque esté todavía en garantía. No es la masiva, que estaba en oferta, pero ¿para qué quiero yo enterarme de lo que opina gente que se llama para contarse un reality, darse la receta del pavo con ciruelas, preguntar qué se pone el finde o cosas así? Es una pérdida de tiempo. La gente espía 70 millones de conversaciones diarias por gastar, por marcarse el farol de que lo saben todo de todos.


El mismo teléfono de Obama está lleno de tonterías sin interés. Los mensajitos que le manda Michelle y cosas de esas. La gente piensa que el móvil del Presidente de los Estados Unidos estará lleno de secretos importantísimos. ¡Pues no! La verdad es que yo —que tengo perspectiva— sé que le cuentan la mitad de la mitad. Y el bombazo: ¡también le espían el suyo! Al principio pensé que serían los rusos, los chinos o el primer ministro de Gibraltar, que eran los candidatos principales. Luego descubrí que no, que eran sus propias "agencias". Todo es muy retorcido porque le llaman, le cuentan cosas y luego le espían a ver a quién se lo cuenta. Yo creo que le tienden trampas, que son los del Tea Party, para dejarle en evidencia y hacérselas pasar canutas en el G8 y sitios así. El otro día se pusieron muy nerviosos con un "estéreo". Le llaman estéreo a cuando están espiando los dos móviles, el del que llama y el del que recibe, a la vez. Los que espiaban a Merkel y a Obama están en la llamada "salita VIP", que es la que tiene a los espiados de más categoría. Y se miraban entre ellos con cara de la que se ha liado cuando llamó la Merkel a montar el pollo, hecha una furia por lo de su móvil. Los espías se clasifican por la importancia de los espiados y solo se hablan con los de su misma categoría. El que espía a Obama no se habla con el que espía a Wert, por ejemplo. Hay mucho clasismo en esto. 



Pero no todo son presidentes, que muchas veces no se enteran.Yo le filtré a El Mundo lo de los planes sobre Irán de Sheldon Adelson, el magnate que quiere hacer aquí el Eurovegas ese y cargarse la ley antitabaco. El periódico lo desvela hoy:

"¿De qué vas a negociar? Yo les diría: "Mirad, veis ese desierto ahí, pues os voy a enseñar algo". Coges el teléfono y llamas a un sitio en Nebraska y les dices: "Adelante". Y así les mandas un misil con una bomba atómica al medio del desierto, que no hiera a un alma. Puede que a un par de serpientes de cascabel, o de escorpiones, o lo que sea. Y entonces les dices: "La próxima, en medio en Teherán. Vamos en serio. ¿Queréis que os borremos de la faz de la Tierra? Pues adelante: adoptad una posición dura y seguir con vuestro desarrollo nuclear. ¿Queréis la paz? Dad marcha atrás y os garantizamos que podréis tener una central nuclear para generación eléctrica".*


Pues yo soy el que le tengo pinchado el móvil para cuando llame a Nebraska, por si acaso. También les tengo pinchados los teléfonos a todos los croupiers del futuro casino por si hacen trampas. Me enteré también de que muchos han intentado colocarle familiares en Eurovegas. Llamaban a Adelson: que "si mi sobrino vale mucho", que "si mi ahijada habla bien inglés", que "tengo una amiga que lleva toda la vida haciendo solitarios", etc. No sabe el hombre dónde se ha metido. Ya no coge el teléfono para las llamadas de España. De todas formas, después de lo que ha dicho de Irán y lanzarles una bomba, habrá que tener cuidado con lo de Eurovegas no nos vaya a aplicar el mismo tratamiento y nos deje la Comunidad como el desierto de Nevada. Seguiré vigilando.


El espionaje es una actividad callada y solitaria, que necesita de mucha fe y constancia. Pero al final da sus resultados. Por ahora no he podido crear puestos de trabajo porque el banco no me da los créditos que le he solicitado. Cada vez que voy a pedirlos me intentan vender una casa. Yo les digo que soy un emprendedor del espionaje, pero ellos no me hacen caso. Se empeñan en que lo mío es "economía sumergida" y yo intento convencerlos de que "oculta" sí, pero "sumergida" no, que no hay que confundir una cosa con la otra. Yo he intentado ser espía oficial, pero no salen las oposiciones. Así que estoy con el autoempleo, como los demás. Soy el Juan Palomo del espionaje. Es más arriesgado así porque si te pillan no tienes a nadie para canjearte ni decirles quién es tu jefe. Es el drama de los autónomos.

En España no hay mucha tradición del espionaje porque largamos mucho y la discreción es básica. Como aquí se filtra todo, la actividad no está muy reconocida porque hay mucho intrusismo. Acaban luego con chapuzas como lo del restaurante en Barcelona, con un micrófono debajo de la mesa, como si fuera una del inspector Clouseau. Además cuando te sacan en la tele, te ponen la silueta y la voz distorsionada, como si fueras Dark Vather de paisano. Y con el gusto por hacerse famosillo y que te saquen, no hay forma de promocionar la profesión entre la gente joven, que prefieren ser espiados a espiar ellos. ¡Pues no saben lo que se pierden!
Termino, que entra una llamada.


* "Adelson pide a Obama que negocie con Irán tirando una bomba atómica sobre ese país" El Mundo 27/10/2013 http://www.elmundo.es/mundo/2013/10/27/526cb5f80ab740bb2d8b4577.html?a=f96af728b2c32744342d66084fc450bc&t=1382863854






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