domingo, 15 de septiembre de 2013

Silencio, en cuerpo y alma

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En Egipto se acaba de prohibir hablar de política en dos sitios: en las mezquitas y en los hospitales. Parece que hablar de política es tan malo para el alma como para el cuerpo. No sé yo si esto es lo más adecuado en estos momento, pero son noticias que nos llegan desde allí, juntas las dos, en sendos artículos del Egypt Independent. Los periódicos tienen un poder extraño para juntar las cosas separadas y mostrarlas como sin querer. Cada cosa ocurre por su lado, pero luego se leen juntas produciendo un efecto extraño y revelador.
La noticia de la prohibición de hablar de política en los hospitales parece que proviene de las quejas de los pacientes, que no aguantaban más tanta discusión entre médicos y demás personal sanitario. Se supone que los pacientes, ya sea heridos en manifestación o por enfermedad natural, son poco dados a este tipo de discusiones en su entorno que seguro que retrasan su restablecimiento y les bajan las defensas.
El hospital en cuestión, el que ha trascendido, es el Hospital Universitario de El Cairo y el periódico lo relata de forma tan escueta que es casi un tuit:

Dr. Alaa Maher, general manager of Cairo University Hospitals, issued a decree banning doctors, nurses and workers of the university hospitals from discussing politics.
 “We received many complaints from patients about staff bickering aloud,” he said. “These things should not happen in hospitals.”*


Parece como si tratará la noticia tratara de predicar con el ejemplo y reflejar las pocas ganas de molestar en entornos hospitalarios. El espectáculo del personal médico discutiendo delante de los pacientes le parece poco ejemplar a la doctora Maher y tiene razón, especialmente si los pacientes han ingresado por vivir un poco de paz en los hospitales y aislarse de la discusión general.
Lo de las mezquitas es un poco más complicado. De la misma manera que uno va a los hospitales a reponerse de algo, parece que algunos van a las mezquitas a cargar las pilas y lo consiguen gracias a las inflamadas soflamas que reciben allí por parte de clérigos poco satisfechos con la caída de los islamistas.

El ministerio de dotaciones religiosas, cuyo titular es Mohamed Mokhtar Gomaa y de quien dependen las mezquitas, ha tomado varias decisiones que veremos qué efectos tienen. La primera es el control de los sermones a través de la anulación de la licencias de predicación, dejando solo las que están supervisadas por la Universidad islámica de Al-Azhar, una institución esencial en el mundo islámico y que ha manifestado su apoyo al nuevo proceso abierto en Egipto con la salida del poder de los Hermanos Musulmanes. La Universidad está jugando un papel esencial en todo esto, lo que le valieron los ataques de las autoridades turcas. El gobierno de Erdogan mantenía una relación intensa —son de la misma línea ideológica— con la Hermandad y ha sido el país que más rechazo ha tenido. Los desprecios que se le dirigieron a los miembros principales de Al-Azhar fueron tomados como un insulto a Egipto y se contestaron oficialmente.
La segunda de las medidas es suprimir la autorización de la oración de los viernes en los locales inferiores a los ochenta metros cuadrados, con lo que se elimina la posibilidad de arengar a las gentes desde cualquier lugar, algo que los clérigos islamistas de diverso pelaje han aprovechado para llegar a todos los rincones con sus mensajes, antes y después de las revueltas. En esos locales solo se podrá celebrar la oración del viernes si existe una autorización o licencia expresa.
Hay una tercera medida muy significativa y de mayor alcance en estos momentos:

Gomaa added that the ministry has banned charity money from being paid to mosque funds in an effort to prevent funds from being redirected to “recipients who do not fear God.” He added that donations should instead be made to official bodies that are formally registered.**


La recogida de dinero de las limosnas queda prohibida si no es por los conductos oficiales. Se trata de evitar que ese dinero esté financiando acciones poco piadosas, por decirlo así. La expresión que el diario entrecomilla —“recipients who do not fear God”— es lo suficiente expresiva, incluso en su forma eufemística, como para revelar su deseo de que la caridad llegue donde debe o, al menos, no caiga en manos de quienes no debe.
Las tres medidas tratan de evitar uno de los focos articulados de los islamistas, la red de sus predicadores, tanto para transmitir mensajes como para recibir financiación. Los grupos islamistas dan especial importancia, como es lógico, a disponer de sus propios "predicadores", brazo espiritual, al igual que tienen otros brazos, incluidos los cuerpos paramilitares, como se pudo percibir. Los Hermanos Musulmanes tejen un complejo entramado en cada país donde logran asentarse, llegando con su organización y células a los rincones más escondidos país a través del control de mezquitas, de sindicatos y asociaciones profesionales, las aulas de escuelas y universidades, etc. teniendo algún delegado que lleve allí su mensaje. Son una red social antes de que se inventará Facebook. Es su forma de actuar reflejada en sus propios documentos y en la vida cotidiana cuando lo ponen en práctica. 
Al cortar la red de mezquitas como forma de comunicación y financiación, veremos cómo reaccionan. Su estrategia actual, dado la merma de los recursos, era la dispersión en vez de las grandes manifestaciones, por lo que el cierre de las mezquitas pequeñas les afectará directamente.


Si la primera medida trataba de evitar que se molestara a los pacientes con discusiones, algo anecdótico pero revelador del ambiente, las acciones destinadas a silenciar a los imanes contrarios al gobierno puede suscitar reacciones y situaciones más complicadas. Veremos cuando se pongan en marcha qué ocurre. Una vez puesta en marcha esta regulación, es de prever que se actuará con contundencia contra quienes la infrinjan, que es lo que ha estado ocurriendo.
El gobierno egipcio debe evitar excederse en ciertas actitudes y acciones contundentes si quiere mantener el crédito. Son preocupantes las detenciones por parte de los militares de varios periodistas acusados de difundir "falsedades" sobre acciones militares en el Sinaí o la situación del país, que son motivos aludidos en varias ocasiones. La publicación Mada Masr señala:

There has been an unprecedented crackdown on members of the media working in Egypt since former President Mohamed Morsi was ousted by military order on July 3. Dozens have been killed, injured, detained and deported while reporting on ongoing events. 


No se puede imponer el silencio en los medios de la misma forma que se manda callar en un Hospital, lugar en el que el respeto del silencio suele ser beneficioso para todos los que están allí. Egipto necesita de diálogo abierto y sensato más que de las estridencias de unos y el silencio impuesto de otros. Son preocupantes las noticias sobre detenciones o limitaciones de periodistas bajo distintas acusaciones.

Existe una guerra mediática, evidentemente. El caso de la cadena Al-Jazeera, que comenzó con la renuncia de todos los periodistas de la delegación egipcia ante las manipulaciones que se les obligaba a hacer desde la central en Qatar, es un ejemplo de ello. Pero los principios de libertad de información y expresión se deben respetar porque son bases sobre las que se construyen otras muchas cosas. Sin ellas, no queda mucho margen para el diálogo y para la construcción de las libertades, que es hacia lo que hay que avanzar.
No sé si servirá de mucho las medidas en hospitales y mezquitas, pero sí que las que se tomen contra los medios o periodistas se acaban volviendo contra quien las impone, que acaba perdiendo credibilidad y apoyos. Muchas voces en Egipto, que no son sospechosas en absoluto de simpatías islamistas, lo están diciendo cada día. La única forma de construir futuro es construir sobre libertades. 
Es lo que está en línea con el espíritu de la Revolución y los ciudadanos quieren. Los cimientos con los que se construye el edificio han de ser sólidos para evitar que se derrumbe. No se trata de cerrar medios, sino de abrir mentes; no hay que escuchar halagos, sino críticas inteligentes y las voces necesarias para un Egipto plural y diverso. 
La tortilla se acaba quemando de tanto darle la vuelta.

* "Cairo University Hospital staff banned from talking politics" Egypt Independent 14/09/2013 http://www.egyptindependent.com/news/cairo-university-hospital-staff-banned-talking-politics
** "Minister: Government mosques now exclusive for al-Azhar-appointed preachers" Egypt Independent 13/09/2013 http://www.egyptindependent.com/news/minister-government-mosques-now-exclusive-al-azhar-appointed-preachers
*** "Ahram Gate reporter arrested. Journalist charged with 'disturbing public opinion'" 12/09/2013 http://www.madamasr.com/content/ahram-gate-reporter-arrested






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