martes, 24 de septiembre de 2013

Huérfanos de Poder

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La disolución judicial hoy en Egipto de la Hermandad Musulmana inscribe una nueva fecha fatídica en la historia de las prohibiciones que jalonan el recorrido desde su creación. Ha pasado por todos los estados posibles hasta este último salto en el vacío tras su ascenso hasta tocar el cielo. Es en estos momentos cuando el tópico habla de la dureza de la caída. Los Hermanos han quedado huérfanos de poder.
Los medios egipcios dan cuenta de ella de una forma aséptica y breve, como si algunos trataran de pasar por este acontecimiento histórico de puntillas, mirando hacia otro lado. Apenas unas 20 o treinta líneas recogiendo la decisión judicial e incluyendo un resumen escueto de lo que ha sido su oscura trayectoria. Mada Masr, por ejemplo, resume así la historia del grupo que sostenía el poder en Egipto hasta hace unos días:
After operating illegally for most of its 85-year history, the Brotherhood became politically prominent after former President Hosni Mubarak's fall from power in February 2011, and gained legal NGO status on March 19 2012.*

Es casi un epitafio, una sencilla inscripción funeraria.


Algunos medios dedican más espacio a describir cómo unos pocos partidarios de la Hermandad recibieron con gritos de protesta a los representantes del cine egipcio en el festival de Malmoe, en Suecia. Algunos artistas decidieron recortar su estancia, nos dicen; otros decidieron plantarles cara y quedarse en el festival a presentar su película. Un pequeño incidente sueco. ¿Un inicio de futuro?
No tan pequeño, por su significación, ha sido el acontecimiento del abucheo y los insultos a Alí Gomaa, ex Gran Muftí de Egipto, la autoridad religiosa suní más importante del país, por parte de estudiantes islamistas en la Universidad de El Cairo. A Alí Gomaa le insultaron, le gritaron y le mostraron zapatos. El clérigo había mantenido su apoyo explícito, junto a todas las demás fuerzas políticas y sociales de Egipto, con la excepción de la Hermandad, lógicamente, a la salida del Morsi y los islamistas del poder.

Gomaa condemned, late on Sunday on TV, what he described as the "delluded Brotherhood youths," who have been "brainwashed by the lies of the group's leaders."
Morsi's ouster was backed by Al-Azhar, Egypt's leading Sunni Islamic institution, which has further infuriated loyalists.
"You failed to raise your sons and youth... you taught them insults and defamation and lack of ethics without piety and righteousness," he said in a separate online message that he directed to the "leaders of the violators."**


Gomaa siempre ha sido persona dialogante —se mostró horrorizado ante algunas peticiones de una fatwa que permitiera eliminar a los miembros de la Hermandad— y por eso sus palabras adquieren un fuerte sentido de reproche y condena a lo mostrado por los estudiantes islamistas. ¿Otro indicio de futuro? La Hermandad tiene unas solidas bases organizadas en las Universidades, pues si algo la caracteriza son sus engranajes en determinadas instituciones. El curso no había comenzado y estuvo a punto de retrasarse ante la posibilidad de que estuvieran esperando a su inicio para boicotearlo. Será, con toda probabilidad, uno de los escenarios de conflicto que la Hermandad presentará para evitar caer en el olvido.

Una vez desaparecida del poder, de las instituciones oficiales, la Hermandad volverá a actuar en la sombra, pero con una diferencia respecto al periodo anterior con Mubarak en el que se tuvo cierta tolerancia dentro de la prohibición, lo que le permitió colocar algunos miembros en el parlamento. Pero los acontecimientos ocurridos tras su subida al poder, no es un regreso a la casilla de salida. No puede serlo. La Historia no se repite así, copiándose a sí misma mecánicamente, sino incorporando lo vivido. Cuál sea su estrategia en adelante, está por verse.
La Hermandad se tiene que haber dado cuenta de la práctica carencia de apoyos que ha tenido desde el exterior, algo en lo que confiaba. Ese es su primer fracaso La presión con la que contaba, que le llevó a buscar el enfrentamiento callejero a la espera de que esta táctica lanzara la presión internacional, sin embargo, no ocurrió. Y no ocurrió por su propia ceguera ante los avisos dados meses antes por la comunidad internacional por su mal manejo de la política egipcia y, especialmente, por su negativa a abrir el proceso de transición egipcio a otro grupos sociales, que soberbia islamista de Mohamed Morsi le hizo ignorar.

Los medios de distintos países árabes —no solo Egipto— contienen todos ellos artículos explicando la ceguera de la Hermandad y su estupidez política. Todos ellos coinciden en que ha sido la propia política seguida por la Hermandad, por su dirección, la que destruyó el proyecto. Quizá haya sido el "complejo egipcio" —ese sentimiento de ser el país más "importante", más poblado y especialmente el origen del movimiento de los Hermanos— que algunos tienen, en el caso de la Hermandad, auténtica "megalomanía", el que les haya hecho creer que efectivamente la promesa se iba a cumplir, que el desierto político llegaba a su fin y comenzaba el vergel del poder. ¡Tremendo error!
La insistencia en hacer responsable a la Hermandad de su caída tiene también una faceta estratégica importante: marcar distancias. Todos aquellos que pueden ser metidos en el mismo saco islamista se apresuran a mostrarse distintos, más capaces de diálogo, menos intransigentes y autoritarios con el poder alcanzado, en resumen, más inteligentes que Morsi y los suyos. No sé si la Hermandad egipcia se podrá sobreponer a esta sensación.
Por delante queda la gestión de esta crisis histórica. ¿Cómo encajar los acontecimientos en su propio devenir? ¿Cómo resolver la transición desde el poder a la nada? Es el espacio entre la nada y la oposición lo que a la Hermandad Musulmana le queda como espacio político. Ni siquiera es la "oposición", rol del que ha sido desplazado por su propia voluntad y la de los que esperan hacerse con un espacio para el crecimiento.
Por todo ello, es importante conocer cuanto antes cuál es el espacio en el que la propia Hermandad se ve a sí misma. Los demás se lo han dejado claro, de los militares a Al Nour, los salafistas, que les han puenteado sumándose a la reforma. ¿Quedará la Hermandad reducida a la protesta, dentro y fuera, con dosis mayores o menores de violencia; a grupos radicales encargados de evitar la "normalidad" del régimen egipcio?


En el horizonte internacional se abren nuevas perspectivas en el análisis del papel de los islamistas en la sociedades que se han visto afectadas por su maneras y fines. En la Historia se ha despejado unas dudas: qué haría la Hermandad si llegaba al poder y cómo reaccionaría Egipto. Esas dudas se han despejado rápidamente. La tercera duda la tenía la Hermandad sobre cómo reaccionaría el mundo ante su salida del poder y también se ha despejado. 
En este momento —el futuro dirá— la Hermandad contempla cómo se aleja el tren del la hicieron bajarse. Y su maleta va en él.

* "Muslim Brotherhood banned by court ruling" Mada Masr 23/08/2013 http://www.madamasr.com/content/muslim-brotherhood-banned-court-ruling
** "Islamic cleric heckled by Brotherhood juniors on campus" Al Ahram Online 23/09/2013 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/82284/Egypt/Politics-/Islamic-cleric-heckled-by-Brotherhood-juniors-on-c.aspx







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