lunes, 20 de mayo de 2013

Escenas de la vida mediterránea o el amor como inversión

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me resistí el otro día a la historia del ex presidente de equipo de fútbol que va a reclamar los dineros aportados para un conjuro de amor por falta de eficacia. Sí, me resistí. Se me cruzó algún tema tremendo y mi deseo narrativo se vio desplazado ante esta historia colosal y mediterránea, digna de Luis García Berlanga. Antes se usaba mucho el calificativo de "solanesco", en referencia a la pintura de Gutiérrez Solana. El escritor Andrés Trapiello tuvo ocasión de disertar sobre el concepto, explicándolo así:

Lo solanesco es eterno, como el mundo, pero él lo hizo visible, y es justo que lleve su nombre. ¿Y qué es lo solanesco? La emoción y la poesía donde parecía no existir, en los arrabales de la existencia, en los pudrideros, en las que los burgueses despreciaban como heces de la sociedad.*

Las antípodas de "lo solanesco" está el escopeteo nacional, el a lo Berlanga, este mundo de sal gorda, ridículo, fallero e indocumentado, que no necesita de caricatura porque la lleva puesta. Nos acordamos de García Berlanga como los franceses se acuerdan de Balzac, de sus escenas de la vida parisina o provinciana. Nos faltan los "maestros" descriptores; ya solo producimos virtuosos del suflé, del adelantamiento en las curvas, del triple y del rebote, del taconazo o del revés a dos manos. ¡Qué pena! ¡Qué de historias se quedan en el tintero o descritas con el pragmático verbo administrativo de los juzgados! ¡Señor, que el cine español esté en crisis, con estas historias!
Y es que lo tiene todo, un todo a la española con futboleros y videntes, con pícaros y familiares de pícaros, historia donde lo más real es la pistola falsa y la tecnología un botón-cámara que haría enrojecer a Bond, James Bond.  Me he pasado el fin de semana viendo las viejas películas de Sherlock Holmes, con Basil Rathbone, el mejor "Holmes", y ni por asomo se le planteó un caso como este. Ni la protección del diamante que debe llegar a Edimburgo, ni el arma secreta que los nazis quieren apropiarse, ni los engaños de Moriarty, ni la hipnosis practicada por los criminales en el caso de los dedos cortados..., nada tiene paragón con el caso de la vidente de Magallón y el ex presidente del club castellonense.


El caso no hay que seguirlo en los grandes diarios generales, sino como un "crossover", como una fusión de géneros, en los diarios deportivos, allí donde lo inusual del asunto y lo familiar de los intervinientes hace que resalte en todo su esplendor fallero, a lo Berlanga. Nos dicen en el Diario Gol:

Poderes inexistentes
Según fuentes del instituto armado, la mujer decía ser pitonisa y había cobrado en efectivo por resolver el citado problema sentimental mediante un ‘don’. Dado que dichos poderes no existen, no pudo cumplir su promesa. Al negarse a devolver el dinero, Laparra y sus acompañantes decidieron ir a reclamárselo en persona. La vidente fue incapaz de prever el resultado de sus acciones.
Por otra parte, Laparra tiene previsto declarar en los juzgados de Castellón el lunes 20 de mayo por su presunta participación en el 'saqueo' de la entidad deportiva que presidía. La peña Sentimiento Albinegro cifra entre cuatro y seis millones de euros la cantidad que presuntamente se llevó.**


La frase "Dado que dichos poderes no existen, no pudo cumplir su promesa" me parece de una transparencia y racionalidad cartesiana, enfrentada a esos mundos mágicos de la videncia, el amor y el fútbol. Y los negocios, claro, que a veces son magia negra.


Los diarios generales, en cambio, más acostumbrados a otro tipo de noticias, lo enfocan de otra manera. Bajo el titular «Laparra: "invertí en la pitonisa"», el diario El País lo considera más desde el lado "emprendedor" del asunto:

“Hice una inversión en la empresa que se dedicaba al tarot y a los rituales, de ahí a que yo haya pagado 165.000 euros por amor, es una barbaridad”. José Laparra, el expresidente del Club Deportivo Castellón imputado por el asalto a la vivienda de una pitonisa en Magallón, Zaragoza, ha negado este domingo que acudiera para la devolución del dinero pagado por un conjuro de amor que no tuvo el efecto esperado. El empresario valenciano ha rechazado, en declaraciones a la televisión pública valenciana, la versión oficial aportada por la Guardia Civil y asegura que acudió “sin mala fe” a la vivienda. Nada ha dicho del arma simulada y la microcámara camuflada con la que los cuatro asaltantes irrumpieron en la casa.
El empresario ha manifestado que por lo que se siente estafado es por una inversión que realizó en la empresa Lucía M. G., la vidente. “Soy un empresario, hice una inversión, me sentí estafado y fui a cobrar de la mejor manera y sin ningún tipo de mala fe”, ha afirmado.**

No sé si la estrategia de Laparra, la de camuflar el desembolso amoroso como inversión empresarial, es la más adecuada. Su versión contradice la de la Guardia Civil, que asegura que la vidente se encontraba escondida "bajo un colchón" en el momento de personarse allí, en el lugar de aquella extraña reunión de negocios. ¿Amor defraudado, inversor estafado?


Laparra prefiere pasar a la historia como un empresario calamitoso, un inversor imprudente, antes que como enamorado. ¡Ay, el amor, que antes lo justifica todo, qué desprestigiado está! La historia del empresario, del dirigente futbolero enamorado, recurriendo a filtros y conjuros de amor y despilfarrando fortuna —una especie de Gatsby mediterráneo, "el gran Laparra"— para llamar la atención de su "amada", se nos convierte en un caso de inversión mal asesorada; otro más. Vulgaridad. Allá él. Donde esté la luz verde.


Los diarios de la zona, que están más al tanto de los entresijos de lo que son estas "escenas de la vida de provincias" dan una versión destemplada del asunto, sin romanticismos ni supercherías. El editorial de El Diario Mediterráneo, bajo el adecuado título "La película de José Laparra", escribe:

Laparra era el chico agradable, simplón, sin malicia si lo comparamos con sus dos socios y que ciertamente sufrió las maniobras oscuras y ladinas de estos hasta cobrarle parte de su salud. Era la pantalla que ocultaba el verdadero trasfondo del que a más no poder se afanó en desmarcarse. Su responsabilidad real, no obstante, la dirimirá la justicia y desde luego, el turbio asunto del asalto a la casa de la pitonisa junto a unos presuntos sicarios con pistola simulada para que le devolviera el dinero que supuestamente le pagó por un conjuro de amor de lo más friqui que desveló Mediterráneo, no le va a ayudar en nada. Todo lo contrario, es posible que desvele su verdadera psicología.
Porque además de su irregular y sospechoso paso por el CD Castellón y del ridículo y grave asunto del asalto a la pitonisa por el que le pueden caer dos años de cárcel, a Laparra hay que sumarle una actividad empresarial más que límite. De promotor inmobiliario y gestor de residencias de la tercera edad, actividades a las que la crisis le ha cobrado buena factura, ha pasado ahora a desempeñar la labor de una especie de testaferro/socio/empleado o lo que sea en algunos negocios de Ángel De Cabo. Sí, el liquidador valenciano de empresas del caso Marsans, ahora en la cárcel con una de las fianzas más altas nunca impuestas por la justicia española y en espera de juicio junto al expresidente de la CEOE, Díaz Ferrán.***


Al final, estas historias acaban siempre tocando el duro suelo, sin romanticismo, sin conjuros; sin videncia, con previsibilidad. Si lo solanesco era descubrir la poesía en la miseria, estos son solo los pudrideros sin poesía, vulgaridad acartonada, repetición sin fin. El más acá del más allá. También eterno como el mundo, que decía Andrés Trapiello.
Sí. Todos los caminos llevan al circo romano.

* "«Lo solanesco es eterno como el mundo»" El diario montañés 27/10/2011 http://www.eldiariomontanes.es/v/20111027/cultura/literatura/solanesco-eterno-como-mundo-20111027.html
** "Detienen al expresidente del Castellón por asaltar a una pitonisa" Diario Gol 17/05/2013 http://www.diariogol.com/es/notices/2013/05/detienen-al-expresidente-del-castellon-por-asaltar-la-casa-de-una-pitonisa-32690.php
*** "Editorial: La película de José Laparra" El Periódico Mediterráneo 19/05/2013 http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/opinion/la-pelicula-de-jose-laparra_817273.html





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