viernes, 26 de abril de 2013

El cierre de Egipto Independiente o "mahnat al-mataeb"

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El día de hoy me depara una desagradable sorpresa por muchos motivos. El anuncio del cierre del diario Egipto Independiente (Al-Masry Al-Youm), que los que hayan seguido este blog saben ha sido la principal fuente de noticias respecto a Egipto. Este blog nació con la revolución del 25 de enero y ha seguido la vida egipcia para evitar ese mal del periodismo que es necesitar un grado elevado de conmoción para dar visibilidad a las cosas. Me interesa lo que pasa en Egipto porque me interesa Egipto, y no al contrario.
De todas las fuentes accesible sobre Egipto, la mejor y más fiable, honesta e inteligente, ha sido sin duda el diario que ahora cierra ante el estupor de sus profesionales, gente muy joven y comprometida —y esto es importante— con su profesión y su país, a partes iguales. Algunos, jóvenes, es ya la segunda vez que ven cerrarse el periódico en el que están.
En un mundo informativo adocenado por el culto aburrido al poder, la voz de Egipto Independiente era refrescante y con algunas piezas del mejor periodismo en su forma de contar las historias, de acercarse a la calle para rastrearlas, lejos de los despachos, y con la atracción de analistas jóvenes y preparados que ofrecían sus interpretaciones sobre la situación y las necesidades y carencias de la política egipcia.


En el número que no ha llegado a salir a la calle pero que ellos ofrecen on-line en formato pdf, tratan de encontrar explicaciones —más que explicar— el sentido de lo que ha ocurrido, con el convencimiento de que ellos han hecho bien su trabajo: han hecho buen periodismo y han incrementado el número de lectores. Uno de los textos incluidos reproduce la conversación entre tres de sus profesionales. Dos de las periodistas han vivido hace casi exactamente un año el cierre del periódico Daily News Egypt, otra fuente en inglés de información sobre Egipto. Es su segunda experiencia de verse en la calle. Entre la ironía, el desengaño y la indignación desarrollan un diálogo sobre las causas y los efectos que para ellos y para Egipto tiene este nuevo cierre:

Shams El-Din: I just cannot believe we will have to see the same “we are sorry for EI [Egypt Independent], what a loss for English-language journalism in Egypt” on social media all over again.
Salah-Ahmed: It really shows that the people who took it upon themselves to launch English-language media outlets have little knowledge of what’s required to keep these projects sustainable. All of them have been based on the same business models, which are proving to be old and stale and doomed to failure.
You’d think that with some very prominent businessmen behind these media ventures, they’d be able to adapt to changing economic times and business needs — be able to innovate and restructure. We never got enough attention from the commercial teams, not at DNE [Daily News Egypt] or EI.
Rabie: That’s exactly the problem, they’re businessmen. For them to keep a business alive, it has to be profitable. They’re completely oblivious to any other aspect or potential.
 Shams El-Din: Again, the problem is that they do not look at us as a potential source of revenue — they think of us as more prestige for them. That is the ugly truth.
Rabie: It’s sad how the editorial side always ends up bearing the brunt and paying for the mistakes repeatedly committed by the commercial side.
Salah-Ahmed: The interesting thing is that this time around, we actually got a chance and time to try and save the paper. And we did amazingly well.
We proved that we can sell the product to people because we know what we’re selling and to whom. Unlike the commercial side, which knows nothing about the content we produce or the audience we’re targeting.
I really thought that after we miraculously managed to boost our subscription numbers and copy sales in just two months, the management would finally see what they’ve been doing wrong, and know that this has real potential that’s been unrealized. But it seems like the decision to close has nothing to do with the numbers.
 Shams El-Din: Yes. This time, it’s obviously political. I have no other explanation.
 Rabie: I would say it is also very much financial.
 Salah-Ahmed: It’s financial, but there’s something behind the lack of will and interest in figuring out a solution to the financial troubles.
 Shams El-Din: I also believe it’s political. The lack of this will you are talking about, Amira, is politicized in a way.*


Más allá de la crisis del periodismo en otros ámbitos, cuyas razones son de otro orden, el caso del diario Al-Masry Al-Youm es de gravedad externa e interna. Desde el punto de vista exterior perdemos una fuente de información honesta y fidedigna sobre Egipto en un momento en el que se pretende aislar al país por parte del poder de la Hermandad Musulmana, que ve en los medios de comunicación permanentemente "afrentas", "delitos" o "atentados", y reacciona ante cualquier discrepancia o crítica, invocando el honor personal del presidente, el desprestigio de Egipto o del islam.
Desde el exterior perdemos perspectiva en el lento avance del estrangulamiento de la información en Egipto. Pero desde el interior, se pierde la oportunidad de acceder a los análisis constructivos de la realidad egipcia, frente al delirio islamista. Se pierden voces cualificadas, profesionales del periodismo e intelectuales jóvenes que han colaborado con sus análisis y reflexiones, una función esencial del periodismo —servir de tribuna y foro— en estos momento en un Egipto colapsado por la falta absoluta de ideas de una generación agostada. Se pierde lo que Egipto no puede permitirse: verdades e ideas, ilusión y energía, profesionalidad y respeto.
Las tres periodistas ven en el cierre del medio una mezcla de inoperancia empresarial por incapacidad de comprender los nuevos modelos periodísticos y el tipo de "negocio" que supone y un trasfondo político que no dejan de temerse entre la clase empresarial y la política para silenciarlos. El silencio avanza.

Censurado por su propia empresa, prohibida su publicación impresa, el último número de Al-Masry Al-Youm ha quedado disponible a través de la edición on-line que los periodistas han querido que vea la luz a través de las redes sociales (la página de Facebook) y la edición web.
La muerte de un periódico es siempre lamentable; la muerte de un buen periódico es dramática porque priva a la ciudadanía de la cohesión necesaria para comprender la realidad en la que vive, que se le presenta fragmentaria, incompleta y dispersa. Los es también para sus buenos profesionales que se ven en la impotencia. Escribe Jano Charbel en uno de los artículos de este número final:

In Egypt and the Arab world, journalism is known as “mahnat al-mataeb” — the burdensome profession. Faced with physical danger, the threat of arrests, growing financial crises, the mismanagement of news outlets and rising unemployment — along with a host of other problems — Egypt’s journalists increasingly find themselves paying the price for these burdens with their own welfare and jobs.**

Son muchas cargas sobre esa "profesión gravosa", “mahnat al-mataeb”, llena de sinsabores, compensada muy pocas veces por el reconocimiento general o particular; adulada interesadamente en ocasiones, atacada en otras; siempre mirada con recelo cuando cumple con su oficio de informar. Maravillosa profesión, penosa profesión.

Quisiera desde esta líneas resaltar y reconocer el buen trabajo de esos profesionales jóvenes, con una mentalidad abierta, con un sentido de la calidad de su trabajo loable, que han vivido el doble enfrentamiento con sus propietarios —en la edición última dan cuenta de casos—, y con los "nuevos propietarios" de Egipto, un gobierno y un partido que van secando poco a poco las discrepancias en nombre de verdades eternas que no necesitan de la actualidad. El Gran Periódico ya lo tienen escrito; no les hacen falta noticias.
La vida periodística es cada vez más aventurera, no porque se recorra el mundo, sino porque se va de proyecto en proyecto, de cierre en cierre. Espero que la tristeza de estos profesionales y de sus lectores se vea pronto mitigada por la aparición de un nuevo proyecto que permita a Egipto reconocerse. Sin Egipto Independiente, el mundo resulta un poco más incomprensible, más ruidoso.
Gracias por vuestro ejemplar trabajo. Seguid intentándolo, por favor.

Puede descargarse el último número —el que no ha sido enviado a la imprenta— en formato pdf desde aquí: http://es.scribd.com/doc/137896360/Egypt-Independent-s-50th-and-final-print-edition



* "Final Issue: Three journalists survive two closures in one year" Al-Masry Al-Youm 25/04/2013 http://www.egyptindependent.com/news/final-issue-three-journalists-survive-two-closures-one-year
** "Final Issue: Job security, financial problems and dangers plague journalists" Al-Masry Al-Youm 25/04/2013 http://www.egyptindependent.com/news/final-issue-job-security-financial-problems-and-dangers-plague-journalists


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