martes, 9 de octubre de 2012

Mundo conspiratorio (o hay alguien detrás)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No descansas bien; te mueves intranquilo en la cama intentando conciliar el sueño, pero no lo consigues. Te dan vueltas por la cabeza las insinuaciones de posibles conspiraciones que permanentemente te lanzan. ¿Es que ya nada ocurre porque sí? Las teorías conspiratorias ganan terreno colonizando nuestras mentes. Primero se expanden por los páginas de los periódicos, que las acogen como agua de mayo. ¡Qué haríamos sin conspiraciones!, piensa algunos. Y es que nada vende mejor —económicamente, políticamente— que una buena conspiración.
A las conspiraciones le han sacado y le sacan provecho los dictadores a lo largo de la Historia. La Historia misma es un conspiración para algunos, una conspiración hegeliana. Casi siempre se invocan las conspiraciones cuando la realidad te lleva la contraria. Sí, hay mucho de soberbia y prepotencia en las mentes que ven conspiraciones por todos lados. La base de la conspiración es echarle la culpa a los demás de lo que nos ocurre o, si es necesario también, de lo que no nos ocurre.
Aquí conspira ya todo el mundo. Se conspira en el deporte "especulando" sobre los árbitros; se conspira en el gobierno, en la oposición, los independentistas, los europeístas, todos. Se conspira a raudales, a granel, a tutiplén. Conspiran con el IVA, con los presupuestos, con las autonómicas, desde detrás de las pancartas, desde delante de las cámaras. "Se conspira. Razón en portería", dice un rótulo colgado en algunas fachadas.
De las diferentes conspiraciones con las que me sorprendo hoy, a estas horas de la madrugada en que uno escribe mientras el resto conspira, me quedo con dos que me llaman fuertemente la atención, algo que ya no es fácil por la saturación.


La primera de ellas nos la trae el diario El País, en su sección de Cataluña, y tiene el siguiente titular: "El caracol manzana penetra en el margen derecho del Ebro por un sabotaje"*. No tengo ya la más mínima duda de que existen las "armas de destrucción babosa". El caracol manzana es un devorador de tallos de arroz en cuanto que se ponen un poquito sabrosos. Nos cuenta el diario la aparición de focos en distintos lugares —hasta ocho diferentes, distantes y sin rastros babosos por medio— del delta del Ebro. La sospecha que teníamos con los incendios forestales, se traslada y confirma ahora a los caracoles.

Los agricultores llevan gastados una purriela de millones, dos la Generalidad y uno Europa, para enfrentarse a este agente infiltrado que nos encarece la paella, el arroz con costra y hasta el arroz con leche. Sangre, sudor y granos.
El final del artículo nos habla ya de la guerra total en arrozales y juzgados:

En paralelo a la batalla en los campos, la lucha por acabar con la plaga de caracol manzana se ha trasladado a los tribunales: la Generalitat se presentó en abril como acusación particular en la causa judicial abierta en un juzgado de Tortosa (Baix Ebre) contra la empresa de importación de animales exóticos Promotora Bama, que presuntamente introdujo el caracol manzana en el delta del Ebro al escapársele algunos ejemplares. Entonces, el Ministerio de Agricultura ilegalizó la cría y el comercio de este molusco invasor.*



Esta historia de caracoles fugados, esta especie de Chicken Run baboso —¿quién fue el cerebro de la fuga?— y de los focos repartidos es suficiente para desatar la teoría conspiratoria. Busco a la empresa de la que se fugaron los caracoles esperando encontrar una tapadera para un nido de espías de Corea del Norte (o "castellanos" para algunos en el foro, gente bien informada), pero me encuentro una moderna empresa, con base en Barcelona, que dice tener las mayores y mejores instalaciones dedicadas a la cría de especies para acuarios. Leo con preocupación conspiratoria sus cifras: "La capacidad total es de más de un millón y medio de peces, 30.000 reptiles, anfibios y artrópodos." Dicho así suena como una amenaza. ¿Por qué dan las cifras de peces y reptiles y no las de anfibios y artrópodos? ¿Qué pasa con las arañas? Sospechoso.


Pero la conspiración babosa no es nada comparada con la que ha destapado el diario El Mundo y cuya maniobra ha sido dejada al descubierto por La Vanguardia. Parece ser —digo "parece ser" porque esta vez no pienso molestarme en comprobarlo— que el escritor y columnista canario Juancho Armas Marcelo (el dato es irrelevante, pero hay que señalarlo tal como está el patio) ha revelado algo que se había tratado de mantener olvidado durante siglos: que Poncio Pilatos era de Tarraco es decir, catalán. En Astorga hay una teoría que dice que era de Astorga.
El titular de La Vanguardia dice así: "Un columnista de 'El Mundo' sugiere que los catalanes mataron a Jesús".* Esta revelación —la más espectacular desde El código Da Vinci— ha sentado fatal en Cataluña. Teniendo en cuenta que esa acusación es la que sirvió de base tonta a las persecuciones del pueblo judío, como la excusa para el antisemitismo, lo de Armas Marcelo se las trae.

La perspectiva de que toda la campaña de prestigio, diseñada cuidadosamente por Mas, los suyos y los de al lado, se pudiera venir abajo ante esta revelación y sus consecuencias teológicas e internacionales ha sido terrible. Aunque quién sabe, a lo mejor viene bien si les ponen un estado, como a Israel. No hay mal que por bien no venga. ¿Y si el rumor lo hubieran hecho correr los propios catalanes para conseguir un estado? Más conspiración. ¡Qué lío!
Dicen en La Vanguardia:

“Peseteros”, “victimistas”, “insolidarios”… los catalanes ya hace tiempo que se acostumbraron a escuchar las lindezas que se les dedica desde algunos foros. Pero a pesar del paso del tiempo, la imaginación de sus enemigos a la hora de encontrar nuevas acusaciones en contra de los pérfidos catalanes parece no tener límites. Y es que hoy, en el periódico El Mundo, se insinúa en un artículo de opinión firmado por Juancho Armas Marcelo que los tataratataraabuelos de los catalanes mataron a Jesús, el hijo de Dios, el Mesías. Claro, como Poncio Pilatos y los suyos eran de Tarraco… Claro.**


Incurre la redactora del breve texto en "conspiracionismo", ya que habla de los "enemigos" de Cataluña y se remonta a épocas indefinidas. Pura conspiración de siglos. Lo clásico de las conspiraciones es dar por supuesto que las tonterías no son fruto de la estupidez individual sino que siempre "hay alguien detrás". Un participante en el foro ya habla de "la prensa fanática del Régimen". Faltaría más. Un tonto no es nunca un tonto, solo la punta del iceberg de la tontería, dice la teoría.
Y la prensa ha decido que el sentido común vende poco; que la tontería es un reclamo grandioso para sumar "visitas", precioso y cada vez es más preciso término antes del abandono definitivo del de "lector". 48.246 visitas tiene esta tontería en La Vanguardia. Hay que sumarse a las ventoleras generales, echar gasolina al fuego y usar la pirotecnia. ¡Alabemos la traca conspiratoria, la polémica necia! Todo por un click.


Los caracoles no se escapan sin más y se comen los tallos de arroz porque sí. Hay alguien detrás. Lo de Tarraco y Pilatos no se le ha ocurrido a Armas Marcelo solito, también hay alguien detrás. Y detrás —de caracoles y escritores— están todos: los que te envidian, te quieren mal, te odian, no te entienden, se aprovechan de ti, te roban, te pisotean, ignoran tus derechos, carecen de sensibilidad, te insultan y desprecian. Pero no van a conseguir lo que quieren, que aunque ellos no lo sepan, tú sí lo tienes claro. Creo.
No sé con qué nueva revelación me sorprenderán mañana. Tiemblo. Soñaré con caracoles que se lavan las manos mientras crucifican el sentido común.

* "El caracol manzana penetra en el margen derecho del Ebro por un sabotaje" El País 8/10/2012 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/08/catalunya/1349706459_866465.html
** "Un columnista de 'El Mundo' sugiere que los catalanes mataron a Jesús" La Vanguardia 7/10/2012 http://www.lavanguardia.com/politica/20121007/54352735115/catalanes-mataron-jesus.html




Peligros agentes extranjeros importados para la cría por la empresa

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